jueves, 8 de junio de 2017

A los compañeros del EVITA ...

... a esos amigos, militantes peronistas y adherentes de otros barrios de la política Argentina del siglo XXI que honestamente están políticamente alineados detrás de sus referentes, Pérsico, Navarro, Abal Medina y otros, apoyando a la irrenunciable precandidatura de Randazzo les pido encarecidamente que nos expliquen públicamente cuál es la propuesta política del ex ministro y sus adherentes, propuesta tras la cual debiéramos encolumnarnos. Cómo se va a implementar dicha propuesta y cuál es el compromiso que los candidatos asumen para garantizar su cumplimiento. 

Asimismo les pido a aquellos compañeros del EVITA que se tomen el trabajo de responder, que se abstengan de agumentar acerca de lo mal que hizo CFK y cuales son sus carencias, sus ineptitudes y sus perversas intenciones antidemocráticas, eso podemos discutirlo después de las elecciones o mejor aún cuando el enemigo oligárquico ya no esté en la Rosada. Por ahora todo lo que veo y escucho por boca de los dirigentes y voceros de ese espacio, es que CFK no sabe construir, que son trasnochados, que es el pasado, que los quieren proscribir, que es sectaria y cosas así (discurso que curiosamente parece estar construidos para o por zócalos de algún medio antiK) pero cuestiones verdaderamente serias e importantes como diagnósticos sobre la situación actual, o propuestas o una simple y humilde lista de acciones a implementar para revertir el actual estado de emergencia social no existen.
Todo se resume en disputarle el espacio y la lapicera a CFK cuando tenemos al enemigo en La Rosada ciertamente por causa del accionar del "ofendido compañero ex ministro" en 2015. (ojo que jamás se me ocurriría llamarlo traidor, quede esto bien claro)
Les pido además se abstengan de enunciar cosas tales como que digo pavadas, que no sé de qué hablo, que no entiendo nada, o peores como ya me ha estado pasando últimamente. Este documento no es para chicanear sino para saber de verdad que se propone desde ese espacio últimamente tan promocionado por los medios.

POr otra parte vale aclarar que NO, reitero, NO soy de La Cámpora ni adherente a ese espacio. Simplemente soy un peronista de muchos años que está cansado del discurso ideológicamente vacío duranbarbista creado como para arrear giles que se basa en deslegitimar y bastardear la imagen del oponente y absolutamente NOpropositivo como lo ha implantado largamente la oligarquía en el poder. 

Los peronistas no somos eso creo. Pasa que no tengo la menor idea de que peronista resulta ser Randazzo hoy por hoy. 

Por favor ayúdenme a entender.

Martín Campos

jueves, 11 de mayo de 2017

Se necesitan horizontes

Se necesitan horizontes

publicado en el blog Espejos Extraños 

Boaventura de Sousa SantosTraducción de Antoni Aguiló y José Luis Exeni Rodríguez
Las ocho personas más ricas del mundo poseen tanta riqueza como la mitad más pobre de la población mundial (3,5 mil millones de personas). Se destruyen países (de Irak a Afganistán, de Libia a Siria, y las próximas víctimas pueden ser tanto Irán como Corea del Norte) en nombre de los valores que debían preservarlos y hacerlos prosperar, ya sean los derechos humanos, la democracia o el primado del derecho internacional. Nunca se habló tanto de la posibilidad de una guerra nuclear.
Los contribuyentes estadounidenses pagaron millones de dólares por la bomba no nuclear más potente jamás lanzada contra túneles en Afganistán, construidos en la década de 1980 con su propio dinero, gestionado por la CIA, para promover a los islamistas radicales en su lucha contra los ocupantes soviéticos del país, los mismos radicales que hoy se combaten como terroristas. Mientras, los estadounidenses pierden el acceso a la atención médica y son llevados a pensar que sus males son causados por inmigrantes latinos más pobres que ellos. Tal y como los europeos son llevados a pensar que su bienestar está amenazado por los refugiados y no por los intereses imperialistas que están forzando al exilio a tanta gente. Del mismo modo que los sudafricanos negros, empobrecidos por un mal negociado fin del apartheid, asumen actitudes xenófobas y racistas contra inmigrantes negros de Zimbabue, Nigeria y Mozambique, tan pobres como ellos, por considerarlos la causa de sus males.
Entretanto, circulan por el mundo las tiernas imágenes de Silvio Berlusconi dando el biberón a cabritillos para defenderlos del sacrificio de Pascua, sin que nadie denuncie que durante esos minutos televisivos miles de niños murieron por falta de leche. Como tampoco son noticia las fosas clandestinas de cuerpos desmembrados que constantemente se están descubriendo en México, mientras que las fronteras entre el Estado y el narcotráfico se desvanecen. Como tenemos miedo de pensar que la democracia brasileña morirá el día en que un Congreso de políticos enloquecidos, corruptos en su mayoría, consiga destruir los derechos de los trabajadores conquistados a lo largo de cincuenta años, un propósito que, por ahora, los políticos brasileños parecen lograr con inaudita facilidad. Tiene que haber un momento en que las sociedades (y no solo unos pocos “iluminados”) lleguen a la conclusión de que esto no puede seguir así.
Para ello, la negatividad del presente nunca será suficiente. La negatividad solo existe en la medida que aquello que niega es visible o imaginable. Un callejón sin salida se convierte fácilmente en una salida si la pared en que termina tiene la falsa transparencia de lo infinito o de lo ineluctable. Esta transparencia, que es falsa, es tan compacta como la opacidad de la selva oscura con la que antes la naturaleza y los dioses vedaban los caminos de la humanidad. ¿De dónde viene esta opacidad si la naturaleza es hoy un libro abierto y los dioses un libro de aeropuerto? ¿De dónde viene la transparencia si la naturaleza, cuanto más se revela, más se expone a la destrucción, si los dioses sirven tanto para trivializar la creencia inconsecuente como para banalizar el horror, la guerra y el odio?
Hay algo de terminal en la condición de nuestro tiempo que se revela como una terminalidad sin fin. Es como si la anormalidad tuviese una energía inusitada para convertirse en una nueva normalidad y nos sintiésemos terminalmente sanos en lugar de terminalmente enfermos. Esta condición deriva del paroxismo al que llegó el instrumentalismo radical de la modernidad occidental, tanto en términos sociales como culturales y políticos. El instrumentalismo moderno consiste en el predominio total de los fines sobre los medios y en la ocultación de los intereses que subyacen a la selección de los fines en forma de imperativos falsamente universales o de inevitabilidades falsamente naturales. En el plano ético, este instrumentalismo permite a quien tiene poder económico, político o cultural presentarse socialmente como defensor de causas cuando, de hecho, es defensor de cosas.
Este instrumentalismo asumió dos formas distintas, aunque gemelas, de extremismo: el extremismo racionalista y el extremismo dogmatista. Son dos formas de pensar que no permiten contraargumentación, dos formas de actuar que no admiten resistencia. Ambas son extremadamente selectivas y compartimentadas de tal modo que las contradicciones ni siquiera aparecen como ambigüedades. Las caricaturas revelan bien lo que está más allá de ellas. Heinrich Himmler, uno de los máximos jefes nazis, que transformó la tortura y el exterminio de judíos, gitanos y homosexuales en una ciencia, cuando regresaba de noche a casa entraba por la puerta trasera para no despertar a su canario favorito. ¿Es posible culpar al canario por el hecho de que el cariño que le tenía Himmler no era compartido por los judíos? A su vez, es conocida la anécdota de aquel comunista argentino tan ortodoxo que incluso en los días de sol en Buenos Aires usaba sombrero de lluvia solo porque estaba lloviendo en Moscú. ¿Es posible negar que detrás de tan acéfalo comportamiento no estuviera un sentimiento noble de lealtad y de solidaridad?
Las perversidades del extremismo racionalista y dogmatista están siendo combatidas por modos de pensar y de actuar que se presentan como alternativas pero que, en el fondo, son callejones sin salida porque los caminos que señalan son ilusorios, sea por exceso de pesimismo, sea por exceso de optimismo. La versión pesimista es el proyecto reaccionario que tiene hoy una renovada vitalidad. Se trata de detestar en bloque el presente como expresión de una traición o degradación de un tiempo pasado, dorado, un tiempo en el que la humanidad era menos amplia y más consistente. El proyecto reaccionario comparte con el extremismo racionalista y dogmatista la idea de que la modernidad occidental creó demasiados seres humanos y que es necesario distinguir entre humanos y subhumanos, pero no piensa que ello debe derivar de ingenierías de intervención técnica, sean ellas de muerte o de mejora de raza. Basta que los inferiores sean tratados como inferiores, sean mujeres, negros, indígenas, musulmanes. El proyecto reaccionario nunca pone en cuestión quién tiene el privilegio y el deber de decidir quién es superior y quién es inferior. Los humanos tienen derecho a tener derechos; los subhumanos deben ser objeto de filantropía que les impida ser peligrosos y los defienda de sí mismos. Si tuviesen algunos derechos, siempre deben tener más deberes que derechos.
La versión optimista de lucha contra el extremismo racionalista y dogmatista consiste en pensar que las luchas del pasado lograron vencer de modo irreversible los excesos y perversidades del extremismo, y que somos hoy demasiado humanos para admitir la existencia de subhumanos. Se trata de un pensamiento anacrónico inverso, que consiste en imaginar el presente como habiendo superado definitivamente el pasado. Mientras el pensamiento reaccionario pretende hacer que el presente regrese al pasado, el pensamiento anacrónico inverso opera como si el pasado no fuese todavía presente. Debido al pensamiento anacrónico inverso, vivimos un tiempo colonial con imaginarios poscoloniales; vivimos un tiempo de dictadura informal con imaginarios de democracia formal; vivimos un tiempo de cuerpos racializados, sexualizados, asesinados, descuartizados con imaginarios de derechos humanos; vivimos un tiempo de muros, fronteras como trincheras, exilios forzados, desplazamientos internos con imaginarios de globalización; vivimos un tiempo de silenciamientos y de sociología de las ausencias con imaginarios de orgía comunicacional digital; vivimos un tiempo de grandes mayorías que solo tienen libertad para ser miserables con imaginarios de autonomías y emprendimiento; vivimos un tiempo de víctimas que se vuelcan contra víctimas y de oprimidos que eligen a sus opresores con imaginarios de liberación y de justicia social.
El totalitarismo de nuestro tiempo se presenta como el fin del totalitarismo y, por eso, es más insidioso que los totalitarismos anteriores. Somos demasiados y demasiado humanos para caber en un solo camino; pero, por otro lado, si los caminos fuesen muchos y en todas las direcciones, fácilmente se transformarían en un laberinto o en un enredo, en cualquier caso, en un campo dinámico de parálisis. Es esta la condición de nuestro tiempo. Para salir de ella es preciso combinar la pluralidad de caminos con la coherencia de un horizonte que ordene las circunstancias y les otorgue sentido. Para pensar tal combinación y, más aún, para pensar siquiera que ella es necesaria, son necesarias otras maneras de pensar, sentir y conocer. O sea, es necesaria una ruptura epistemológica que vengo llamando epistemologías del sur.

sábado, 6 de mayo de 2017

Episcopado y reconciliación

Ante la convocatoria del Episcopado a una supuesta Reconciliación.


Con el ya clásico argumento de la “reconciliación” la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) informa que ha invitado a la asamblea a un limitado grupo de personas “víctimas de la violencia” presentado como ¨un tiempo de reflexión sobre los acontecimientos ocurridos durante la última dictadura militar¨. Esto comenzará ¨con la escucha de algunos testimonios de familiares de personas que sufrieron las consecuencias de este período marcado por la violencia en distintos ámbitos de la sociedad¨. Como se ha informado, se han invitado a algunos familiares de víctimas del “terrorismo de estado” y también familiares de militares. La intervención de los organismos de derechos humanos motivó una declaración de “Precisiones” por parte de la CEA donde se presentó el hecho como ese “tiempo de reflexión” al que hicimos referencia con el objetivo de buscar “realizar, más adelante, un camino de diálogo entre los obispos en el marco de la cultura del encuentro y la amistad social”. Todo esto enmarcado – dicen – en la propuesta del papa Francisco de la “cultura del encuentro”, la reconciliación y pacificación.

Sobre esto quisiéramos señalar algunos elementos importantes: + No hay reconciliación posible entre víctimas y victimarios, particularmente cuando estos no han dado ni un solo paso en ese sentido: siguen afirmando que lo que hicieron fue lo correcto, siguen sin dar información sobre los detenidos-desaparecidos, siguen sin dar información sobre los entonces niños apropiados, siguen en una cadena de silencio y complicidad cuyas resonancias siguen día a día presente en la sociedad.

+ Si de “tiempo de reflexión” se trata, quizás la CEA debiera comenzar por revisar sus propios archivos, y convocar a los capellanes militares para conocer de “propia mano” las complicidades y activa participación en un terrorismo de estado del cual varios de sus miembros fueron responsables y ejecutores. Si lo que pretenden es – a 41 años del golpe cívico-eclesiástico-militar – saber qué pasó, seguramente tendrán buen material en sus propios archivos.

+ Siendo que muchos creemos que una buena parte del Episcopado de aquel entonces fue instigadora, ”bendecidora”, o al menos cómplice silencioso del genocidio, no nos parece sensato que clamen por una reconciliación o encuentro sin comenzar por pedir expreso perdón a las víctimas y esperar de ellas que por propia iniciativa decidan si quieren o no otorgarlo. La deseada “reconciliación” no es una “conciliación obligatoria”.

+ La actitud episcopal llama la atención por una nueva referencia a la “teoría de los dos demonios”, aunque en muchos momentos pareciera que sólo están preocupados por lo que entienden como “el demonio principal”. Cristian von Wernich sigue sin ser expulsado del estado clerical a pesar de haber sido condenado por la justicia independiente por crímenes de lesa humanidad. Todavía se encuentran con vida capellanes de las fuerzas armadas y de seguridad que tienen mucho que informar y que fueron "cómplices sagrados" de la represión ilegal en nombre de una cultura occidental y cristiana, por ejemplo. Mons. Eugenio Zitelli de Rosario,Emilio Graselli y muchos otros.

+ Lamentablemente no resulta sorprendente que la CEA haya esperado un gobierno negacionista y con gran cantidad de amigos o cómplices del genocidio entre sus filas. El modelo económico de la dictadura se repite en la actualidad con casi total coincidencia de acciones y principios; y – como ayer – asistimos impávidos al silencio episcopal ante sus graves consecuencias: hambre, desnutrición infantil, empobrecimiento, desocupación, represión, endeudamiento, presos políticos, sometimiento imperial, etc. El nombramiento de un nuevo obispo castrense no hace sino alentar nuestros temores.

+ Mientras el actual gobierno manipula un acomodaticio poder judicial, quita recursos, interviene en las prisiones domiciliarias de genocidas, y – por otro lado – reprime indiscriminadamente y quita recursos a las provincias o instituciones que no le son “amigables” asistiendo a un revanchismo de clase doloroso y preocupante repetimos que toda reconciliación, o encuentro empieza posicionándonos claramente del lado de las víctimas. Quedar bien “con Dios y con el diablo” sin duda nos dejaría bien con este y rechazando a Aquel.

Creemos que nuestra misión como seguidores del crucificado, asesinado y también resucitado por el Padre Dios indicando de qué lado toma partido, es permanecer junto a los crucificados, entre quienes contamos a los miles de familiares que todavía hoy ignoran el destino de sus familiares, la identidad que les fue negada, o la justicia que quedó cajoneada. Y junto a esos y esas crucificados seguir buscando y haciendo memoria, verdad y justicia. 


Grupo de Curas en la Opción por los Pobres
3 de mayo de 2017

domingo, 23 de abril de 2017

La verdad sobre ... la Asignatura Religión y Moral Católica en las escuelas del Reino




Nube de palabras del currículo de la asignatura Religión y Moral Católica.

El siguiente es un artículo publicado en El País de Madrid que pone en claro cuales son las diferencias entre lo que el eiscopado dice que hace y lo que verdaderamente hace en particular respecto de la Asignatura Religión y Moral Católica que se dicta en las escuelas secundaias del Reino de España. 

La verdad sobre lo que su hijo estudiará si le apunta a Religión.

Algunos contenidos que aparecen en la campaña para promover la asignatura no están en el currículum. Poro El País - Madrid - 23 Abril 2017

La Conferencia Episcopal Española lanzó el pasado marzo la campaña Me apunto a Religión dirigida a los alumnos de entre 13 y 17 años y a sus padres para animarles a estudiar la asignatura. La materia, según la Iglesia española, sirve para “entender las claves que han formado la historia, la política, el arte, las costumbres, la cultura”, para comprender el conflicto en Oriente Próximo y para aprender cómo las religiones han movido el mundo y por qué el cristianismo ha defendido siempre la dignidad humana. Sin embargo, no todos estos contenidos están presentes en los currículos de Religión y Moral Católica de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y de Bachillerato elaborados por la Conferencia Episcopal y publicados en el BOE del 24 de febrero de 2015.
Esta es la comparación entre lo que la campaña asegura que se aprende en la materia de Religión y el currículo real de la asignatura para alumnos de 3º de ESO a 2º de Bachillerato, los cursos en los que los estudiantes tienen entre 13 y 17 años si no han repetido:

Conflicto en Oriente Próximo

“La asignatura afronta las tensiones en Oriente Próximo, la preocupación por los refugiados, las causas del terrorismo”
La única posible alusión al conflicto en Oriente Próximo aparece con una mención a Israel, en 4º de ESO, bajo el epígrafe “La revelación: Dios interviene en la historia”. En este bloque, el criterio de evaluación establecido para el alumno es “reconocer y valorar las acciones de Dios fiel a lo largo de la historia”. El alumno aplicado sabrá “identificar y apreciar la fidelidad permanente de Dios que encuentra en la historia de Israel”. Además “toma conciencia y agradece los momentos de su historia en los que reconoce la fidelidad de Dios”. Más allá de este contenido, no hay ninguna referencia a las tensiones entre judíos y palestinos.
No hay tampoco menciones concretas a “la preocupación por los refugiados” o a “las causas del terrorismo” que, según la Conferencia Episcopal, enseña la asignatura de Religión. En Bachillerato, podrían tratarse estos asuntos cuando se insta al alumno a “reflexionar sobre acontecimientos mostrados en los medios de comunicación”, una reflexión que se realiza en el bloque “El hombre, ser religioso que busca un sentido a la vida”. Es un apartado abierto en el que se puede recapacitar sobre una multitud de situaciones.

Política y Relaciones Internacionales

La asignatura de Religión ayuda a entender “cómo es la relación de las naciones y de las instituciones con la Iglesia”
La cita más clara sobre la relación de las naciones y la Iglesia aparece en un bloque de 2º de Bachillerato, cuyo objetivo es “deducir las consecuencias que implica la doctrina social de la Iglesia en el trabajo, las relaciones internacionales y la economía”, mientras que el único contenido relacionado directamente con la política es el que enseña a “comparar y apreciar la novedad entre el Mesías sufriente y el Mesías político”.

Pluralidad de religiones

“Las religiones son esenciales para entender cómo está organizado el mundo”
Sí hay referencias directas a las “religiones”, en plural, aunque se circunscriben básicamente a las monoteístas. En 4º de ESO, el alumno debe “aprender y memorizar los principales rasgos comunes de las religiones” —pero solo en las que creen en la existencia de un único dios— y conseguir ser capaz de “analizar y debatir las principales diferencias entre la revelación de Dios y las religiones”. Además, en Bachillerato, el alumno aprende a identificar y diferenciar “la diversidad de respuestas salvíficas que muestran las religiones”.

Arte y cultura

“Las expresiones artísticas de cualquier tipo tienen una connotación religiosa de la que no se puede prescindir”. “La vida cristiana, presente en la península Ibérica desde hace 20 siglos, ha configurado las tradiciones culturales y las costumbres de millones de españoles”
De los 16 bloques de estudio repartidos en los cuatro años analizados, solo la mitad del último –en 2º de Bachillerato- está dedicado específicamente al arte, a pesar de que el estudio del arte es una de las cuatro áreas de “conocimiento” que destaca la campaña. En él, el alumno debe comprender que “algunas creaciones culturales son la expresión de la fe”. Para ello, “seleccionará obras de arte, investigará sobre el autor y descubrirá su sentido religioso”.
En cuanto a la cultura, existen alusiones tanto en la ESO como en Bachillerato. En 3º de ESO los estudiantes deben aprender a demostrar que “la experiencia cristiana ha sido generadora de cultura a lo largo de la historia”. En Bachillerato, se estudia el “significado del término y las dimensiones de la cultura”.

Fe y creencias

“En Religión no se te pregunta por tus creencias, sino sobre el contenido de la asignatura impartida”
La campaña lanzada por la Conferencia Episcopal asegura que la asignatura “no mide tu fe sino tu conocimiento”. Sin embargo, algunos aspectos del currículo contradicen esta afirmación. En 4º de ESO el alumno estudia un bloque con el contenido “La fidelidad de Dios a la alianza con el ser humano”. El criterio de evaluación que marca el currículo es “reconocer y valorar las acciones de Dios fiel a lo largo de la historia” mientras que el estándar de aprendizaje, es decir, lo que determina hasta qué punto el alumno alcanza el criterio de evaluación, es que “toma conciencia y agradece los momentos de su historia en los que reconoce la fidelidad de Dios”.
También en Bachillerato, en el bloque sobre la relación entre la razón, la ciencia y la fe, el estudiante supera la materia si “reconoce con asombro y se esfuerza por comprender el origen divino del cosmos y distingue que no proviene del caos o el azar”.

Dignidad humana

“Los principios cristianos dan lugar a sociedades que se abren al bien de la humanidad entera”
Todo el currículo de Religión y Moral Católica está salpicado de referencias a la dignidad humana, como “fundamento del misterio del hombre”. En Bachillerato, la asignatura profundiza en la doctrina social de la Iglesia.

Ciencia

No hay en este apartado ninguna cita en cursiva porque la campaña no promociona los bloques de estudio dedicados a la relación entre ciencia y fe. En ellos, el alumno aprende, entre otras cosas, a “conocer y distinguir los diferentes métodos utilizados por la persona para conocer la verdad” pero también a “aceptar y conocer con respeto los momentos históricos de conflicto entre la ciencia y la fe, sabiendo dar razones justificadas de la actuación de la Iglesia”. En este último punto, el estudiante, como se ha mencionado anteriormente, “reconoce con asombro y se esfuerza por comprender el origen divino del cosmos y distingue que no proviene del caos o del azar”. Además, debe debatir “respetuosamente” por ejemplo, sobre la condena a morir en la hoguera de Miguel Servet, “justificando razonadamente las causas y consecuencias”.


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