domingo, 27 de diciembre de 2015

Tiempos densos y oscuros

Argentina atraviaesa tiempos densos y oscuros, de energías bajas, pringosas.

Pagando favores
 Todo un nuevo léxico, creado por los profesionales de la manipulación mediática donde los contenidos semánticos no se compadecen con los nombres que se les asignan, dejan empequeñecidas las elucubraciones de Huxley con aquellos Ministerios del contrasentido que inventara para su difundida novela antiestalinista y algo mas.

No pasaron aún los primeros 30 días de la cumbia en el balcón de Perón y de Evita y el nuevo gobierno ya puso a nuestra sociedad de cabeza. La tan anunciada Revolución de la Alegría está en pleno desarrollo y se desplaza a todo tren sobre el tejido social triturándolo detenida y minuciosamente.
Lo que esta ocurriendo en nuestro país solo reconoce antecedentes peores en el golpe de estado fusilador y represivo de 1955 o en el genocidio desatado por los militares infames traidores a la patria en 1976 que terminó de desgarrar el tejido social para abrir la puerta a la invasión neoliberal e imperialista que terminó por instalarse pocos años después.

Aún no sabemos si los hechos futuros que produciran estos gerentes de las multinacionales y agentes de los servicios de inteligencia imperiales harán que este proceso supere al desastre del menemato neoliberal y el interregno represivo de la posterior Alianza con sus decenas de muertos en las calles y el país desolado.

Lo que sabemos con certeza es que "... el monstruo llegó y esta entre nosotros ..." como afirma Claudio Scaletta en su artículo de hoy en P12 y continúa "A partir de sus acciones iniciales es posible abordar sus promesas y y marco ideológico y describir, sin mayor margen de error , lo que sucederá en los próximos meses ...". Como economista que es, Claudio - y no solo él - prevee caida de salarios, caida del consumo, caida de la demanda y finalmente caída del PIB truncando abruptamente el ciclo económico virtuoso que conformo la política de estado durante los gobiernos de NK y CFK.

No es la intención aquí repetir largas listas de las reiteradas acciones y medidas antipopulares y antidemocráticas llevadas a cabo por el nuevo gobierno en los pocos días que lleva trepado en la cúspíde del ejecutivo. Si es bueno poder entender que esas medidas simplemente se corresponden con las retribuciones exigidas por los poderes fácticos  en pago por la ayuda y el soporte en el camino hacia el ansiado sitial de la Rosada.

Es en, todo caso, la reciente "fuga" de peligrosos delincuentes sicarios del narco delito el hecho mas representativo y significativo de todos a la hora de categorizar el perfil político, moral y ético de quienes han sido elegidos para gobernar a los argentinos durante los próximos cuatro años por una minúscula diuferencia de votos. La intervención en la campaña de estos delincuentes convictos, para de la mano de referentes políticos aliados al PRO como la señora Carrió y otros, ensuciar la imagen de Anibal Fernández en favor de la postulación de Heidi Vidal, pudo ser decisiva a la hora de sellar el triunfo de los amarillos en el mayor distrito de nuestro país y consecuentemente en la Nación.

Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci "se fugaron" esta madrugada de la cárcel de máxima seguridad de General Alvear aparentemente con una pistola de juguete y en el vehículo de un empleado de dicho establecimiento.

De una cárcel de máxima seguridad no se sale sin que alguien abra la puerta.
¿No es cierto Miguel Angel Toma?



lunes, 14 de diciembre de 2015

Todo por dos pesos

Nombramientos para la Corte sin pasar por el Senado

El presidente Mauricio Macri decidió ignorar el mecanismo legal vigente para completar los puestos vacantes en el máximo tribunal y mediante un decreto designó a Carlos Rosenkrantz, constitucionalista y rector de la Universidad de San Andrés, y a Carlos Rosatti, también constitucionalista y ministro de Justicia en los comienzos de la presidencia de Néstor Kirchner. Estarán “en comisión” hasta que la Cámara alta defina sus pliegos.

El Jefe de Estado se amparó en lo determinado en el Artículo 99, Inciso 19 de la Constitución Nacional, que lo faculta a “llenar vacantes de los empleos, que requieran el acuerdo del Senado, y que ocurran durante su receso, por medio de nombramientos en comisión que expirarán al fin de la próxima legislatura”, señala un comunicado de Presidencia.
El mecanismo utilizado por Macri ignora el mecanismo de designación impulsado por Néstor Kirchner cuando puso fin a la Corte menemista. De acuerdo a ese reglamento los propuestos para cubrir vacantes en el máximo tribunal deben enfrentar primero un proceso de impugnaciones y audiencia pública y luego obtener el respaldo de dos tercios de la Cámara de Senadores.

El nombramiento de jueces supremos por decreto tiene como antecedente la Corte formada por Bartolomé Mitre en 1852.

  http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-288251-2015-12-14.html

domingo, 29 de noviembre de 2015

Resultado aleatorio

Cualquier pretensión de explicar el resultado de unas elecciones sobre la base de un resultado donde el 51 % elige la opción A y el 49 % la opción B será definitivamente acientífica y por lo tanto irracional y subjetiva. Es como si cada ciudadano hubiera lanzado  una moneda al aire, seguramente hubiéramos obtenido un resultado bastante similar es decir completamente aleatorio donde la posibilidad de que gane A es igual a la de que haga B. Ante un resultado completamente aleatorio nada se puede decir acerca de la  relacion de causalidad con un resultado particular.
 
Convalidar la legitimidad de un nuevo gobierno elegido en estas condiciones es una fromalidad banal.

El Péndulo

Por Claudio Scaletta

Indispensable sincerarse; tras el desgaste de 12 años de gobierno cualquier persona medianamente entrenada en el oficio de la escritura y la argumentación puede encontrar no menos de treinta errores del kirchnerismo, por poner un número cualquiera, escribirlos, alinearlos y ensañarse con mayor o menor talento para producir un texto crítico. El resultado puede ser un vómito, como varios leídos estos días o, si se trata de escribas afines, un intento tardío de reflexión sincera. De acuerdo a la estética conseguida el lector podrá decir “uy, sí, tiene razón”. Puros egos, la verdad de fondo es tácita. Hasta el último oficialista hasta el 10 de diciembre que mantenga alguna lucidez conoce las causas, los puntos débiles que llevaron al peor final de la administración que termina. “Peor” en tanto el gobierno pasará a manos de la derecha pura y dura.
Sólo dos puntos brillantes de los treinta cualquiera. Primero; se hablará hasta el hartazgo del estilo endogámico, de lo que pasa en los gobiernos cuando dejan de escuchar las voces de fuera de Palacio para cerrarse en la autocomplacencia de los cortesanos de paladar negro y las estadísticas ad hoc, un comodín siempre verdadero que ni siquiera comenzó con Luis XVI y que se rebautizará como las formas del kirchnerismo. Segundo; se repetirá lo más primordial; que la economía se frenó desde al menos 2012 porque los dólares para financiar el crecimiento se terminaron y el viento externo rotó a proa. Pero la verdad más cruel es que una semana más de militancia de base podría haber terminado con un resultado electoral distinto. O quizá no, duda tremenda en la que reside la crueldad de la verdad. Más allá de la enciclopedia de causas, la diferencia de votos del domingo 23 fue marginal. Los resultados, en consecuencia, fueron aleatorios. El cambio de clima de época no se registró en el humor de la población. Podría haber ganado cualquiera, con lo que la causa explicativa de la derrota podría ser también cualquiera. En todo caso habría que analizar la situación de empate técnico, con lo que la rueda vuelve a girar. Pero tranquilos, existe un piso de cuatro años para seguir construyendo listados flagelantes. Los libros ya comenzaron a escribirse. El presente, en cambio, es más urgente: no se perdió una elección, se cambió de modelo de país. Nada menos que otra vez “el péndulo argentino”.
No se trata de construir escenarios tenebrosos, aunque lo sean. Tampoco de asustar con el cuco, aunque ya no esté escondido. Urge ver lo estructural para estar preparados. ¿Son los nuevos funcionarios anunciados como Federico Sturtzenegger, Alfonso Prat-Gay o Carlos Melconian personajes maléficos, representantes de intereses oscuros y portadores de la voluntad de dañar a los trabajadores? Quizás el lector tenga sus juicios y prejuicios y no se equivoque, pero estas subjetividades son completamente irrelevantes para el análisis económico. Lo que los nuevos funcionarios si son, como cualquier economista, es portadores de una visión sobre el funcionamiento de la macroeconomía. Lo que sucedió el domingo pasado fue que por el voto popular una heterodoxia imperfecta fue reemplazada por la ortodoxia. Pero así dicho no alcanza, porque también existe la heterodoxia de derecha. En estos años se habló mucho sobre estas dos cosmovisiones macroeconómicas que dominan la disputa intracapitalista al menos desde la crisis de 1929. Es necesario seguir abordándolas, porque en el debate público estarán más presentes que nunca. La economía es una ciencia, lo que quiere decir que tiene leyes y relaciones causa-efecto: se sabe que determinadas políticas provocan determinados consecuencias, los resultados no son cuestión de azar.
La diferencia fundamental entre un heterodoxo y un ortodoxo es que el primero cree que el crecimiento es conducido por la demanda y el segundo que se necesitan crear condiciones para la oferta; cuestiones concretas como los bajos impuestos y salarios y etéreas, como la confianza de los mercados y el clima de negocios.
Si el heterodoxo es también peronista cree que los componentes más importantes de la demanda son los determinados por el nivel de salarios de los trabajadores. Concibe al rol del Estado como creador de demanda, sabe que los mercados son creados y retroalimentados por el Estado. Cree que para crecer hay que, primero, poner plata en el bolsillo de los trabajadores y rechaza la teoría del derrame. Sabe que las empresas invierten si tienen compradores para sus productos o servicios. Asume que el Gasto debe usarse para dirigir los ciclos económicos y que los déficit sólo pueden reducirse estructuralmente, con crecimiento. Descree de la existencia de mitos tales como el equilibrio de los mercados. Sabe, en consecuencia, que no hay un tipo de cambio “de equilibrio” y que el precio del dólar es una variable distributiva, aunque sepa que para sostenerlo en determinados niveles hay que tener con qué. Finalmente cree que el endeudamiento externo mal manejado puede convertirse en la forma más sutil del imperialismo.
El ortodoxo rechaza todas y cada una de estas afirmaciones. Cree que existe un nivel de tipo de cambio de equilibrio, una relación misteriosa entre base monetaria y cantidad de divisas disponibles, pero al mismo tiempo considera que un dólar caro, que por definición significa salarios bajos, mejora la competitividad de los exportadores. Estas ideas se relacionan con su visión ofertista de bajar los costos empresarios. Por la misma razón, el Estado debe ser lo más pequeño posible. Todos los manuales tradicionales de finanzas públicas intentan demostrar como los impuestos van en contra del nivel de actividad. Definida la cosmovisión puede predecirse la política económica: como se quiere un dólar alto, se hablará de “atraso cambiario” y se inducirá una devaluación. Como se quieren bajos impuestos, se reducirá el gasto. Como se cree en el equilibrio de los mercados se diseñará un programa de ajuste estructural. Como la formación del ortodoxo es más financiera y ofertista, preferirá la deuda a los impuestos, lo que a su vez determinará su geopolítica. Este paquete es claramente recesivo en cualquier lugar del planeta, pero el macrismo cree que lo compensará con un megaplan de infraestructura.
Todas las promesas de la campaña de la Alianza PRO fueron de reducción de ingresos; desde retenciones a Ganancias. Sobre recortes del gasto sólo se habló de los subsidios a la energía. Dada la profesión de fe en el equilibrio presupuestario, más recortes serán inevitable salvo que se crea que también los gastos corrientes se financiarán con deuda o que realmente se acepten tonteras mayúsculas como la curva de Laffer. En todo caso el endeudamiento para gastos corrientes no sería un dato nuevo. Quizá las generaciones más jóvenes no recuerden que cuando se creó el escandaloso negocio de las AFJP se desfinanció al régimen público, lo que disparó el déficit fiscal y, en plena convertibilidad, se cubrió con endeudamiento externo. Condiciones similares para el desfinanciamiento de la Anses acaban de ser creadas por un fallo de la Micro Corte Suprema de Justicia Independiente que conduce Ricardo Lorenzetti, que dio curso a los reclamos multimillonarios de algunas provincias por retenciones sobre la coparticipación. Las excusas que servirán para el ajuste ofertista contra los salarios ya fueron creadas. A ello se sumará el componente tradicional de la herencia recibida. Ahora sólo falta que llegue el 10 de diciembre. Lo que es seguro es que ya no se trata de parte de un ciclo Stop & Go, sino de simple Rewind. No es momento entonces de seguir llorando causas, sino de estar atentos a lo que puede costar años revertir cuando regresen tiempos más venturosos.
 
Artículo publicado en el suple Cash de Pagina12 el domingo 29 de Noviembre de 2015
Por Claudio Scaletta

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Ganar la calle

Hay muchos asombrados, dolidos y enojados por el sorpresivo resultado de las elecciones del domingo pasado y el duro golpe que significó tener que digerir la estremecedora realidad de una María Eugenia Vidal instalada en la gobernación de la PBA haciendo pata ancha en territorios que hasta ese día eran considerados bastiones inexpugnables para el partido de la reaccion conservadora. Muchos de esos asombrados, dolidos y enojados desde ese día caminan por la vida despotricando malamente contra propios, ajenos e indiferentes profiriendo insultos y proponiendo graves y profundas discusiones autocríticas(?) sobre supuestos errores y/o traidores y/o bombardeos mediáticos plenos de sucias campañas orquestadas por el artero enemigo.

Me viene a la memoria ese principio del saber militar que asegura que la infantería es la reina de las batallas. Es que sin ocupación efectiva del territorio no habrá victoria posible. Un buen ejemplo fue la guerra de Viet Nam donde a través de bombardeos estratégicos, el imperio desaforado desató la mayor lluvia de explosivos por metro cuadrado de toda la historia sobre un minúsculo territorio y sin embargo nunca alcanzó a ocuparlo ganando múltiples batallas pero perdiendo la guerra.

En democracia, una forma bastante mas civilizada de dirimir diferencias de intereses
que la guerra, lo principios no son muy diferentes, las batallas las ganan quienes al final han logrado ocupar efectivamente el territorio con tropa propia.

Después de una derrota y ante otra batalla inminente y definitoria, corresponde
necesariamente una mínima autocrítica para corregir los errores y debilidades mas groseras si eso es posible aunque por razones de oportunidad y tiempo es altamente desaconsejable sumergirse largas reflexiones teóricas, amargos reclamos, discusiones estériles y debates emocionales al interior de la fuerza propia. Abocarse a lo inmediato es lo urgente, en este caso se requiere lograr una victoria táctica en lo inmediato para luego abocarse a los objetivos estratégicos.

En el reportaje publicado en P12, realizado por Werner Pertot al intendente electo del partido de Tres de Febrero por la Alianza Cambiemos, Diego Valenzuela,  el intelectual orgánico y  actual funcionario de la administraión Macri en CABA y discípulo académico de otro orgánico de la reacción conservadora como lo es el historiador militante don José Luis Romero, nos explica como hizo para ganale a Curto después de 24 años:
"Hay varios factores. El primero: ellos abandonaron la calle, no tenían mesas en las esquinas. Recién se las vio al final y tenía un componente burocrático: el empleado que estaba mirando la hora. Nosotros, durante casi tres años, hicimos contacto directo con el vecino. No con actos, con el dirigente adelante y el público atrás intermediados por punteros. No pagué sueldos. Fue toda militancia voluntaria. El timbreo fue una herramienta muy usada. En segundo lugar, el desgaste lógico de una gestión que acumuló problemas y hacía obras porque venía la elección. Y en tercer lugar, la boleta fue competitiva: Macri, cuando empezó, tenía una potencia incierta y hoy estamos ante un posible presidente, además Vidal puso un plus y nos ayudó muchísimo. Le saqué 13 puntos a Curto."
La alianza que representa la reacción conservadora apoyada por el masivo bombardeo estratégico que representaron los medios concentrados pero sobre todo ocupando metódicamente el territorio con tropa propia de la mano de punteros y aliados secretos ganaron una  batalla histórica en su guerra contra el proyecto Nacional y Popular.

El 22/11 está allí nomás y parece que hay que volver a ganar la calle para impedir una derrota completa, lo demás no importa nada.


martes, 3 de noviembre de 2015

Seguro, Sancho, sucedió por modo de encantamiento

Como cada domingo Scaletta nos ayuda a pensar nuestra realidad desde el suple Cash en P12

Encantamiento

 Por Claudio Scaletta
Es necesario rechazar los lugares comunes. Si se acepta el sistema democrático debe dejarse a un lado el jaurecheanismo extendido de que las clases medias votan mal cuando están bien. En estos casos, antes que filosofar sobre las cualidades y calidades del voto, resulta más útil, a los fines prácticos, intentar decodificar los mensajes de las urnas. Daniel Scioli ganó las elecciones por varios puntos, pero el resultado comparado y la necesidad de segunda vuelta marcaron un innegable retroceso.
Las causas de esta pérdida fueron primero económicas. El 54 por ciento de 2011 fue el resultado del crecimiento prácticamente ininterrumpido iniciado en 2003. El único resultado electoral adverso del período, por si faltasen elementos, fue el de 2009, no por la crisis del campo, sino por el freno transitorio provocado por la crisis internacional de 2008. El 37 por ciento del 25 de octubre, y sobre todo los apenas 3 puntos de diferencia con el segundo, pueden explicarse por el freno de la economía a partir de 2012, con el 2014 a la cabeza. Los 17 puntos de diferencia con 2011 son consecuencia del descontento de quienes sienten no necesariamente que están mal, pero sí estancados. El votante siempre quiere más; es su pulsión biológica. Alrededor de este dato pueden tejerse discursos de seguridad, narcotráfico, inflación, presión impositiva, “institucionalidad”, pero el problema de fondo es el bienestar económico. La idea de un “cambio” abstracto no hubiese prendido en 2011, pero tuvo oportunidad de hacerlo en el tardío 2015. Este descontento relativo no puede combatirse electoralmente con el listado de logros del oficialismo de los últimos 12 años. El votante que integra esta franja de 17 puntos no es en promedio el más politizado y contabiliza los logros como derechos adquiridos. Está pensando en su futuro.
Mientras tanto, vale preguntarse cómo es posible que una franja de la población vote en contra de sus intereses objetivos, de clase; sean trabajadores, pequeños comerciantes o empresarios orientados al mercado interno. Cómo puede ser que vuelvan a elegirse las políticas que llevaron a la economía a los peores tropiezos de la historia y a la gran crisis de 2001-2002, a los picos de pobreza, desocupación y caída del producto, al hiperendeudamiento y la cesación de pagos. Cómo es posible que se destruya inesperadamente lo que llevó más de una década empezar apenas a reconstruir.
Todas estas preguntas van por el camino equivocado. No fue esta opción la elegida por los votantes que cambiaron su voto. Nadie en su sano juicio escupe inocentemente hacia arriba. Para comprender su comportamiento es necesario detenerse en qué prometió cada candidato.
El punto de partida es la economía frenada desde por lo menos 2012. Las causas de este freno son esencialmente dos: la reaparición de la restricción externa que se manifiesta en la escasez relativa de dólares y el cambio de las condiciones de la economía mundial. Quienes adhieren al pensamiento económico heterodoxo saben que si en este contexto adverso se hubiesen aplicado las políticas de la ortodoxia, la economía no estaría frenada, sino directamente en recesión. La salida de esta situación es una sola: un proceso de desarrollo planificado que transforme la oferta, la estructura productiva, para exportar más e importar menos, lo que a su vez requiere una macroeconomía que enfatice la demanda, única manera de sostener los volúmenes de inversión. Se trata de un proceso de carácter necesario si el objetivo es el crecimiento del empleo y la distribución del ingreso. Esta es la propuesta lógica que hizo explícita el candidato oficialista y que, por su naturaleza, también lo diferenció de la última década.
La propuesta de los economistas opositores es diferente: el regreso al mainstream. Para los interesados en el desarrollo puede ser una desgracia, pero su impacto, por una razón de subsistencia política, podría ser de baja intensidad. Es posible imaginar, con buena voluntad, un proceso exitoso en sus propios términos. El primer paso sería un ajuste cambiario recesivo que augura un verano tórrido, mediáticamente atribuible a la “herencia recibida”, pero que sería compensado más o menos rápido por ingreso de capitales, no sólo por el cambio de la regulación financiera, sino porque se liquidarían exportaciones inmediatamente, ya sin retenciones y favorecidas por el salto cambiario, y porque sería posible usufructuar nada menos que una de las mejores herencias del kirchnerismo: el desendeudamiento. Si al interior de la nueva fuerza gobernante no se imponen las opciones más gurkas escondidas durante la campaña, es posible que se apele también al gradualismo, lo que permitiría manejar inteligentemente la transición sin mayores sobresaltos. La economía se reconcentraría en sus ventajas comparativas; especialmente el sector agropecuario, el minero y el energético. Sería un aterrizaje suave hacia lo que se conoce como “modelo de desarrollo dependiente”, con estabilidad macroeconómica de mediano plazo y sin mayores conflictos al interior de las clases hegemónicas y frente a los poderes continentales. La contrapartida sería la vuelta al endeudamiento y la baja creación de empleo, lo que deprimirá la capacidad de negociación de los asalariados, es decir; baja inflación, bajos salarios y mercado interno acotado. Es también probable que se evite la confrontación política de privatizar YPF y Aerolíneas, pues no hace falta abandonar la propiedad estatal para reducir el peso de una empresa pública en sus sectores específicos. Hasta es posible que un gobierno neoliberal consiga superar una primera reelección, lo que abre una perspectiva de 8 años de macrismo. El peronismo que regrese, contra lo que sueñan algunos despistados, seguramente no será el kirchnerismo, el que será demonizado casi como política de Estado.
Queda un detalle. Si bien éstas son las dos opciones que se jugarán en el ballottage del próximo 22 de noviembre (desarrollo soberano con transformación de la estructura productiva versus desarrollo dependiente), no son las que visualiza la franja de votantes no politizados que dejó de votar al oficialismo. Mientras el sciolismo hasta publicó en forma de dos libros su propuesta y medidas para un programa de desarrollo que permita superar el estancamiento, el macrismo tomó la decisión audaz de no explicitar su propuesta. Siguiendo la receta de su gurú electoral Jaime Durán Barba, involuntariamente revelada por el ex secretario de Política Económica de la Alianza y actual diputado, Federico Sturzenegger, sus representantes económicos sólo expresan generalidades, no planes. Las respuestas que se escuchan cuando se demandan precisiones descolocan al interlocutor especializado: “La gente quiere sentirse segura, que no la roben”, “necesitamos más educación”, “Mauricio está muy preocupado por bajar la pobreza”, “queremos más transparencia y que se acaben los enfrentamientos entre argentinos”, “la inflación es un flagelo” y “es necesario terminar con el narcotráfico”. No alcanza con preguntar cómo lograr toda esta revolución de la alegría para un mundo sin problemas. Por más que se repregunte y se insista en que el tema de debate es la economía, las respuestas serán nuevamente las mismas. Pero si el votante menos politizado no lo advierte, más temprano que tarde podría tener que responder lo mismo que Don Quijote después de cada derrota: “Seguro, Sancho, sucedió por modo de encantamiento”.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Hoy no puedo ser breve - Sepan disculpar los fiacas

Posteo de la compañera India Kautiv en Facebook  

 
Ir a la Unidad Basica es como ir a Misa- uno sale mas santo , mas bueno, renovado, con esperanzas y ganas de ser mejor, y de transformar el mundo injusto q generamos los propios seres humanos.

 
Mis conclusiones , luego del plenario de ayer.

1- Autocrítica (adentro de la básica) se perdió la pcia y distritos, porque cometimos errores. No ganaron ellos. Perdimos nosotros.

2- Quedarnos en lamentos y en "si hubiesemos" sólo sirve un rato, para aprender y no repetir errores. Pero se pone un corte a la critica y se avanza-

3- Redoblar el esfuerzo. hay que dejar TODO en estos días. Están en juego 2 modelos de país: UNO que aún con sus errores, nos tendió la mano para que nuestro esfuerzo valga, y nos cambió la vida cotidiana, no sólo con cuestiones materiales y tangibles : casa, techo, comida, vacaciones, celular, paseos, cervezas y fútbol, peluquerías y zapatos nuevos) sino tambien en los bienes más preciados, esos q son "invisibles" pero que se sienten en el alma y en el cuerpo: orgullo de ser argentino, compañerismo, identidad, dignidad, alegría, esperanza, fe y empatía. OTRO que propone un Estado casi ausente para regular la vida de los argentinos, con lo que se salvará el que pueda, y no es precisamente la clase baja ni la media. Que se arrodilla ante el Fondo Monetario Internacional, se endeuda, y luego paga con nuestros sueldos, por lo cual aplica recortes a todos los argentinos, sin siquiera preocuparse por los mas vulnerables, como por ejemplo, nuestros jubilados, que correrían el riesgo de que sus sueldos sean miserables-

4- Militar de acá al 20, es acercarte a la Unidad Básica cercana a tu casa, y decir "hola, quiero militar con uds" Serán bien recibidos, matecito de por medio, organizaran enseguida las tareas a realizar.

PARA LOS QUE NO PUEDEN IR A LA U. BASICA, hablar con los vecinos, los comerciantes, los compañeros de trabajo. Siempre explicando de buena manera qué es lo que está en juego, cuales son esos dos modelos antagónicos de país que se debaten en la proxima elección, siempre con paciencia, sin agresiones ni subestimaciones.

PARA LOS QUE NO PUEDEN SALIR DE SUS CASAS, y se manejan via redes sociales: aceptar gente a debatir las propuestas de Scioli y Macri. Explicando los motivos por los que consideramos y estamos convencidos que al presente, Scioli es la mejor opción. No tiene sentido "militar entre nosotros" entre nosostros nos informamos, nos ayudamos, pero hoy se trata de ir a buscar el voto del indeciso, del que ignora las propuestas (si, si, hau muchas personas que desconocen quien es Macri y cual es su posición)

Sugerencia...

No todos sabemos de numeros, de inflación , de economía, de leyes. Pero hay un ejercicio que TODOS podemos hacer y sugerir al otro que lo haga: "Cómoo estás vos al presente, como te fue en estos años? y a tu entorno? a tu grupo familiar? Dirán algunos "me pelé el traste laburando" entonces invitamos a pensar "y antes...no te lo pelabas? no trabajabas con el mismo esfuerzo? Tenias un buen empleo? " Qué CAMBIO es realmente el que querés¨? Porque tener RECORTES en el SUELDO tambien es un CAMBIO-

Pensaste bien , cuando te dicen CAMBIO, a que se refieren?

A salir ya- Con amor a la Patria, con alegría y esperanza.

Estamos felices de estar dando esta batalla, y eso lo aprendimos con Nestor.


 https://www.facebook.com/india.cautiva/posts/1636992983184823

lunes, 26 de octubre de 2015

Ajá, conque el pueblo tiene el poder.

Mañana de lunes.
Ayer fueron las elecciones presidenciales. Mis malos presentimientos hicieron que me fuera a dormir bastante antes de que los resultados se hicieran irreversibles. Cuando Scioli hizo su discurso de campaña para la segunda vuelta y el candidato de la reacción conservadora ensayaba su patético bailecito de festejo decidí que era hora de dar por terminado el domingo.
Ahora son las seis de la mañana, acabo de despertar. Miro a los ojos a mi hija mas chiquita que hoy cumple siete meses de vida. Ella, tal vez no entienda pero seguro percibe mi tristeza y mi preocupación, se nota en su mirada que refleja mi gesto. Escucho las palabras de mi compañera que ansiosa esperaba mi despertar para compartir su estupor y su angustia. Leo los mensajes de mis hijos mayores, expresan asombro, incredulidad, bronca y desazón. Me recuerdan a la tira de Mafalda el día del golpe de Onganía contra Illia. Es que algo similar esta ocurriendo, la derecha oligárquica y proimperialista asaltando el poder político del estado.

Ya llegará el tiempo para los análisis sesudos y para las “autocríticas”, los “reordenamientos” y las “resistencias” y todas esas cuestiones de las estrategias y tácticas de la política. Todo ocurrió recién ayer, aún es pronto para conclusiones mas profundas, pero creo que algunos aún no repararan en la gravedad de lo que ocurrió.

Escucho acerca de traiciones, de “fuego amigo”, leo críticas sobre malas decisiones estratégicas, de candidatos incorrectos, de errores tácticos … que Scioli sí, que Aníbal no, que Randazzo ni … si, si, puede ser. Claro que sí, pero eso viene después de hacernos cargo de la realidad. Ya habrá por allí alguno que mencione que el voto no siempre es consciente o que se queje de quienes no se dan cuenta de que estan votando contra sus propios intereses. Y hasta nos encontraremos en el bando de los buenos progresistas con iluminados vanguardistas que desprecien la calidad de quienes emiten el voto cooptados y atraídos por prebendas y beneficios.

Lo notable que diferencia esta vez de otras es que ayer no hizo falta que se produzca una batalla decimonónica con cientos de gauchos degollados por defender un color y un proyecto político, tampoco hicieron falta masacres de obreros anarquistas en huelga en las calles de Buenos Aires. Esta vez no se requirieron cobardes y arteros bombardeos a civiles indefensos en Plaza de Mayo ni fusilamientos clandestinos en basurales conurbanos. Menos hizo falta instalar el terrorismo de estado para desaparecer, torturar, violar y asesinar a mansalva a decenas de miles y mucho menos fue necesario provocar una guerra criminal. Por suerte claro.

Esta vez, otra vez, es el famoso “el pueblo” - categoría sumamente vaga e incierta que hoy también se ha dado a conocer como “la gente” - es ese “el pueblo” , decía, construido como infalible en virtud de ser el depositario último de la soberanía en el ideario del pensamiento eurocéntrico racionalista credor y sostenedor del imperialismo planetario, el que, sin derramamientos de sangre y de manera civilizada y mansa, en perfectísimas elecciones burguesas libres, entrega el poder del estado a la oligarquía y a los delegados imperiales. Del porque esto es así se hablarán horas y se escribiran kilómetros.

Es que ayer, una gran mayoría de ciudadanos argentinos, conscientes o no, decidieron votar a favor de las opciones que propuso lo que clásicamente se ha estado denominando “la derecha institucional” y que yo prefiero definir como la “reacción oligárquico - conservadora y proimperialista” para que quede mas claro el concepto. Doce años de gobiernos de “izquierda populista” como definió The Guardian a los de NK y CFK no alcanzaron o no sirvieron para instalar el concepto de necesidad de cambio social. El proyecto no tuvo hijos, o mejor dicho tuvo hijos que no supieron construir para consolidar lo ganado y avanzar por mas.

Mi otra hija habla de la necesidad de militar … mas? Me pregunto si el problema es que realmente no hubo suficiente militancia o si lo que hubo fue una militancia poco efectiva y trascendente con verdadero impacto movilizador. Me contesto, no lo sé pero parece que la construcción política territorial de la fuerzas de la reaccion oligárquica – militancia - fue netamente superior a la de las fuerzas propias. Lo interesante es que esa construcción política de la reacción conservadora no ha sido clandestina, oculta ni subrepticia, se viene llevando a cabo desde hace varios años a la luz del día, a cara descubierta y lo que es mas grave con conocimiento y operadores que provienen de las filas del movimiento peronista en general y del kirchnerismo en particular. Habrá que ver.

Por un momento me viene a la mente el cuento de Jesús caminando sobre las aguas mientras Pedro se hunde cuando intenta imitarlo. Al verlo chapoteando con el agua al cuello, Jesús le grita – Era con fé Pedro, con fe pero por las piedras. Las consignas como “el amor vence al odio” y “la patria es el otro” son muy loables por cierto y las suscribo sin dudas pero creo que muchos olvidaron que en el mundo material si no caminás por las piedras te podés hundir. La fe es importante, muy importante no lo dudo pero la materialidad es condicionante y no estoy hablando del consumo sino del universo de los hechos sociales.
MC - Operador Visceral.

lunes, 19 de octubre de 2015

Rotundo NO y una diferencia con el inmediato pasado kirchnerista.

cash
Domingo, 18 de octubre de 2015
ENFOQUE

De traiciones y sorpresas

 Por Claudio Scaletta
En materia de sciolismo, un riesgo que alcanzó incluso al kirchnerimo más puro y duro fue seguir la línea conspirativa de alguna prensa, una virtual paradoja para un sector político que elevó el análisis del discurso mediático prácticamente a política de Estado. Repasando muy rápidamente el relato conocido, Daniel Scioli aparecía, en el mejor de los casos, como “la gran esperanza blanca”; en el peor, como un traidor al asecho con abundante legajo menemista.
Es justo reconocer que la prosa indeterminada del candidato, rayana en el optimismo ingenuo, no ayudaba ni a la mística ni a la identificación militante. La expresión común entre los más escépticos fue durante algún tiempo “prepararse para el reflujo del campo popular”. El gran temor era que, una vez ungido como candidato, Scioli mostraría su verdadera esencia, nada menos que la construida por los medios hegemónicos: un neoliberal agazapado, condescendiente con el poder económico, que sólo toleraba al kirchnerismo como instrumento maquiavélico para el camino de su ambición política. Un neoliberal que surgiría tan pronto se sintiese libre.
Mientras este debate “extrasciolista” tenía lugar, el candidato se limitaba a recitar como un mantra sus pergaminos, esos que mostraban que, a diferencia de personajes como Julio Cobos o Sergio Massa, jamás cedió ante las tentaciones del establishment. Un poder establecido que se cansó de seducirlo y ensalzarlo para que se corte solo vía un juego de pinzas que al mismo tiempo lo acusaba de felpudo presidencial. Pero Scioli, efectivamente, nunca traicionó. Aun teniendo más espacio para hacerlo que personajes menores, pues gobierna la principal provincia del país y no le hubiese costado nada aglutinar a esa gran masa de conservadurismo popular que son los peronismos provinciales. Y más aún a sabiendas de que los grandes medios lo acompañarían en la patriada.
Pero el futuro llegó y junto con alguna sorpresa militante frente a la firmeza sciolista en la defensa de las banderas del proyecto nacional, aumentó el escepticismo mediático. La prensa sigue trajinando, sin resultados a la vista, la afirmación de que el candidato no crece en las encuestas por culpa de su kirchnerismo. No importa que ya haya designado prácticamente a la totalidad de su gabinete con un sello absolutamente propio, los columnistas avispados insisten en mostrarlo como un obediente sin personalidad. Se supone, notablemente, que el convencimiento de los indecisos llegaría abrazando la agenda opositora, sin que se entienda, al mismo tiempo, por qué en ese caso todos los indecisos no se van con la oposición.
Mientras llueven los cada vez menos convincentes ríos de tinta, Scioli se presenta en los ágapes empresarios sin ceder a los ya desesperados intentos de imposición de agenda. Más allá de los deslices de algún líbero, el mensaje del candidato no deja lugar para ambigüedades: no habrá megadevaluación, no deben esperarse shocks macroeconómicos, no habrá subordinación al poder financiero y no se cambiarán los alineamientos estratégicos de política internacional de la última década.
Scioli logró hasta el prodigio de peronizar a un viejo economista de la city como Miguel Bein, quien, en un videorreportaje concedido esta semana al diario La Nación, explicó en detalle cómo los instrumentos tradicionales más sencillos para bajar rápidamente la inflación efectivamente podrían bajarla, pero al costo de una recesión espantosa que dejaría en el subsuelo el ingreso de los trabajadores. Cuando le preguntaron por el principal problema económico de la Argentina, no dudó un segundo. No contestó “la inflación”, “el tipo de cambio”, “el déficit fiscal”, ni ninguna de las zonceras de la ortodoxia, sino que retomando la tradición de los grandes macroeconomistas locales, señalo que el verdadero problema era la restricción externa. No se trata de una cuestión semántica o de matices en el diagnóstico. Si se piensa que los problemas son los que señala la ortodoxia, no hay otra salida que el ajuste. De la restricción externa, en cambio, se sale solamente con desarrollo; con la transformación de la estructura productiva. Las diferencias, entonces, no son de discurso, son de proyecto de país. A pesar del tono monocorde de la campaña, en las próximas elecciones no están en juego los detalles, sino dos modelos antagónicos: el ajuste a cuenta del salario de los trabajadores o la salida hacia adelante: el desarrollo que permita retomar el crecimiento con inclusión. Con distintos énfasis todos los candidatos refieren semánticamente al deseo del desarrollo, los objetivos parecerían comunes, pero el destino se define en el tipo de problemas que se identifican y en cómo se superan.
Otro mito que destruyó el candidato fue el de su supuesta subordinación al poder económico. Cuando más de 1000 empresas sostienen un “coloquio”, repetitivo en sus ideas, a un costo base de 300.000 pesos por firma, no lo hacen para discutir un proyecto de país, sino para imponer su agenda de negocios. No está ni bien ni mal, es la lógica de los actores, pero en todos los procesos de desarrollo conocidos no son los negocios los que conducen al Estado, sino el Estado quien conduce los negocios. Dicho de otra manera, la agenda es impuesta por la política. Los empresarios repitieron en IDEA su tic nervioso, la idea fracasada de que todos los problemas de competitividad se solucionan bajando salarios. Por supuesto, no lo dicen con estas palabras, sino vía múltiples eufemismos. El principal: el tipo de cambio; y los subsidiarios: la lucha contra la inflación, la reducción de subsisdios y el pago sin patalear a los buitres para retomar las recetas del poder financiero.
Frente a estos reclamos, la agenda que Scioli llevó a la elite empresaria fue un rotundo “no”, especialmente a ajustar salarios vía megadevaluación. Su oferta fue acorde con el verdadero problema principal: un programa de desarrollo que, si resulta bien comprendido por quienes allí lo escuchaban, puede ser el inicio de una nueva relación ganar-ganar. Un plan que, desde otra lógica y excluidas las formas, sí representa la principal diferencia con el inmediato pasado kirchnerista.


lunes, 29 de junio de 2015

El Arte Sagrado - Via Veritatis o pulchritudinis.

EL DESCENDIMIENTO - (detalle) - ROGIER VAN DER WEYDEN 1399-1464
A la izquierda la Virgen se desvanece y cae al suelo repitiendo el mismo esquema del cuerpo de su Hijo. Tiene los ojos en blanco, lágrimas que resbalan por su rostro.La sostiene San Juan Evangelista, ayudada por una mujer vestida de verde, probablemente María Salomé madre de Juan.

 No me voy a gastar proponiendo malabares matemáticos al estilo Paenza para demostrar que No votar al FpV es votar a Macri. No es una opinión, es un hecho predecible. Puede gustar o no gustar pero es la realidad a la que no nos queda otra que someternos. No la vamos a cambiar por mas cyberpataleo indignado que ensayemos. El que quiera aceptarlo que lo acepte y el que no, que se haga cargo.

Doy por asumido entonces que, sin importar cual sea la opción que elijan los ex adherentes /simpatizantes / apoyadores críticos al FpV que le dieran la terrible victoria a CFK con aquel épico 54%, ahora muy indignados, si no elijen FpV en las próximas elecciones estarán angostando toda posible diferencia entre el FpV y el candidato de la reaccion conservadora y con certeza abriendo la puerta de una posible segunda vuelta donde la oportunidad de acceder al poder del Piñera argentino sería una amenazante y casi segura realidad en esta sociedad de la "grieta lanatiana cacerolera" de los que "son Nisman" y que conllevaría a la formación de un gobierno de las elites reaccionarias neoliberales aliadas al imperio en nuestro país y con un muy débil control parlamentario.

Un gobierno PRO puro como el que ocuparía la Rosada durante los próximos cuatro años (como mínimo), si, ... digamos, ... un 10 % de los ex votos FpV ahora ofendidos fueran a parar a otras opciones, no importa cuales, nos aseguraría un retroceso seguro en todo lo que los gobiernos de NK y CFK se preocuparon por avanzar durante doce años. No lo digo yo, lo explican sus propios candidatos referentes de la  estudiantina de los globitos por todas partes especialmente en las cadenas de medios de formación de opinión concentrado que los promocionan y financian.

Claro, hay quienes por sus genéticas progresistas luego de haber apoyado a las administraciónes K de manera incremental desde el 2003 hasta 2011, aclarando convenientemente que no son peronistas, no sea que se manchen con la grasa del choripan,  ahora no soportan y hacen ascos por la posibilidad de votar a un peronista ? ( ... y si, claro que si, pero que era CFK, acaso nació de un repollo ?) Desde adentro y desde afuera del FpV estos "compañeros" aseguran que no quieren tener la responsabilidad de elegir a otro Menem y acto seguido expresan su intención de votar cualquier otra cosa, es decir ... a Macri sea por accion (algunos así lo expresan) u omisión.

Mas adelante analizaremos el porque Scioli no es Menem (verdad de perogrullo) pero antes dejenme recapacitar sobre la lógica de las desiciones de los neo-ex-K - autodeclarados progresistas de izquierda, ponele - que se asquean ahora por la posibilidad de tener que votar a Scioli con Zannini de vice y las listas que armó (la hoy cuasi traidora) CFK para diputados y senadores. Sus principios son tan puros, virginales y elevados que les impide poner un voto positivo al FpV porque temen ser engañados por alguien que se dice continuador K pero ... no lo es, aseguran.

La cuestión es que desde su visceral ceguera emocional deciden asegurar el acceso al gobierno de quien es seguro que no miente ni esconde nada. El representante delarado de la reacción conservadora seguro que nos va a joder a todos revirtiendo los avances logrados y produciendo hechos políticos probadamente beneficiosos para las elites y perjudiciales para los sectores subalternos. Que duda cabe.

Hay algunos optimistas entre los dvulgadores oficialistas que dicen que los volátiles compañeros no son "estadísticamente significativos" como aseguró una amiga que no votará al FpV.

En el artículo Buen debut ... (Martín Piqué - Infonews) se asegura que ...
“El 90% del votante de Randazzo no va a votar otra cosa que no sea oficialismo. Esta situación, que ya se percibe en las encuestas, reforzó la tendencia que veníamos viendo en los últimos meses: la polarización entre (Mauricio) Macri y Scioli, con un Scioli que aparece con más contundencia y solidez”
pero aún no esta todo dicho porque ...
"El interrogante que todavía está bajo estudio es si la aparición de Zannini como número 2 de Scioli puede –o no- resultar en una pérdida de votos independientes que buscan más cambio que continuidad, pero con ciertas garantías de gobernabilidad."
Me temo que todos los votos al FpV colectados en el pasado serán necesarios en las próximas elecciones si es que se desea evitar la entrega del poder político a quienes con certeza desarmaran toda la estructura construida por los gobiernos del FpV en favor de los sectores mas vulnerables de nuestra sociedad. En particular si no se desea tentar al demonio permitiendo una segunda vuelta.

domingo, 17 de mayo de 2015

Sin cambios

Por estos días mucho se discute entre militantes, adherentes y simpatizantes sueltos del FpV y espacios conexos acerca de qué se debe votar en las PASO y luego en las presidenciales. Hay algunos que insisten en que se debe hacer así para que gane fulano, otros piensan que mejor asá para que no gane mengano, pero al fin y al cabo no hay una corriente abundante y mayoritaria de opiniones que apunte una tendencia clara. Luego del "baño de humildad" sugerido por la jefa, en el FpV quedaron activos solo dos candidatos Randazo y Scioli en las PASO. Al ganador en el FpV, se sumarán un par de candidato opositores en las presidenciales y listo. Nada mas.

Los numeros que van publicando las encuestadoras dejan en claro la muy alta posibilidad - ¿certeza? - de que el candidato del FpV sea quien sea, gane y que lo haga con una diferencia tal que anule la posibilidad de una segunda vuelta con el que salga segundo. La inédita sólida imagen de CFK al final de sus dos períodos presidenciales sumada a la actual estabilidad de las variables de la economía lo harían posible.

Para imaginar el futuro cercano post eleccionario deberíamos ir dejando de considerar la mas mínima posibilidad de victoria de alguno de los candidatos de las diferentes corrientes en que está dividida la reacción conservadora. A Macri, el mejor rankeado de todos, le falta un hervor según se escucha por allí y por mas que se junte con un entusiasta Sanz para tratar de cosechar el voto radical de  cuño balbinista y gorila, no se le ven posibilidades sustanciales de éxito a nivel nacional. Massa se infló y se desinfló mas rápidamente que un globo de cumpleaños, y después ... ¿que mas tenemos? Una Stolbitzer testimonial favorecida por el voto radical - socialista tan gorila como el otro pero menos derechoso y mas alfonsinista ponele.
Habría que mencionar las opciones que ofrecen los revolucionarios troskistas. Eso, mencionar, listo.
En resumen, como dice el articulista, "Las alternativas opositoras, ..., oscilan entre el neoliberlismo duro y otro con matices"

Volviendo al oficialismo, es interesante, a los efectos del análisis, la lectura del artículo Tercera posición de Claudio Scaletta - siempre recomendable - en el suple Cash de P12  donde afirma que lo que organiza las opciones a la hora de imaginar el futuro modelo económico es el muy probable triunfo oficialista y reduce las opciones a solo dos, la que representa Randazzo, candidato del nucleo duro K y que es poco mas que desconocida. Se conoce su actual gestión como ministro y asegura la continuidad del actual modelo pero poco mas se sabe sobre lo que hará si logra convertirse en presidente - tal vez un Kici vice y su equipo comandando como ahora desde los puestos clave, la gestión económica. En todo caso, de ganar Randazzo las presidenciales, no se esperarían cambios de importancia respecto del rumbo de la economía.

Por el otro lado nos encontramos con el paciente y persistente actual gobernador de la Provincia de Buenos Aires, un Scioli que espera que el acceso a la presidencia se transforme de un largamente ansiado objetivo en una sólida realidad para la que se preparó durante ... ¿ 18 años ? - comenzó en 1997 como diputado. A diferencia de Randazzo, de Scioli de quien " ... no solo se conocen sus procesos de toma de decisiones ejecutivas..." asegura Scaletta, "... sino  sus gustos económicos y sus economistas... " con personajes que están en las antípodas de la actual conducción se sabe que "... es demás el oficialista preferido del establishment local e internacional"

Aunque ateniéndose a lo anterior, desde dentro y fuera del FpV se afirma que Scioli es lo mismo que Macri y Massa en materia de modelo económico - para simplificar, los tres representarían el ajuste neoliberal ortodoxo - Scaletta se areve a plantear una diferencia no menor en favor del primero asegurando que no sería esa la dirección que tomaría un eventual gobierno del FpV encabezado por Scioli. Basado en opiniones publicas de Bein, el asesor menos ortodoxo de Scioli, En palabras de Bein que reproduce Scaletta debe persistirse en
" ... organizar un proceso de crecimiento sostenido a partir de los altos niveles de los cuales se parte, sin apelar al aumento desmedido de la deuda como mecanismo de financiamiento de largo plazo, sino como mecanismo de corto plazo para financiar la inversión en infraestructura y en sectores generadores de divisas, que son los que en definitiva van a permitir abastecer de dólares al entramado energético, industrial y de servicios."
El camino de Scioli, reflexiona Scaletta, no sería el del ajuste brusco sino la posibilidad de
"...ir buscando un equilibrio entre competitividad, política fiscal activa y tasa de interés que permita financiar este proceso en forma sostenida vía un aumento de la inversión financiada a mediano plazo con ahorro doméstico".
el rumbo de la economía, entonces, poco habría de diferir con el del actual oficialismo mientras el FpV se mantenga gobernando.

lunes, 11 de mayo de 2015

Hacer lo que no se hizo plenamente en el pasado

Viento de Frente
por Claudio Scaletta 
Suple CASH - Página 12 
10 - mayo - 2015

Un lugar común para desdeñar el fuerte proceso de crecimiento de la economía durante la década pasada fue el del “viento de cola”, es decir; del rol de los buenos precios para las principales commodities de exportación originados tanto en la demanda asiática como en la debilidad del dólar y las bajas tasas de interés internacionales. La idea de razones exclusivamente externas se ensayó luego de que quedaran cortos términos como “rebote” o “veranito”. En aquellos años las economistas neoliberales también auguraban las 10 plagas egipcias al final de esos procesos de corto plazo si no se aplicaban “ajustes preventivos”. Los malos augurios volvieron a fracasar.

Efectivamente, el viento de cola existió y fue una realidad persistente que influyó en todas las economías de la región. En aquellos años, sin embargo, desde el gobierno se destacaba la existencia de factores internos que permitieron aprovechar mejor que otras economías las condiciones externas favorables, lo que se plasmó en tasas de crecimiento del PIB local superiores por varios puntos al promedio regional. Estos factores fueron el distintivo del actual modelo y consistieron básicamente en las políticas de sostenimiento de la demanda. Lo que se observó, entonces, fue un proceso pro cíclico en el que los factores internos se retroalimentaron con un contexto externo positivo. El resultado macroeconómico no fue sólo crecimiento, sino también recomposición de reservas y achicamiento del endeudamiento público.

Hoy el panorama cambió radicalmente respecto de la década pasada. En el frente externo ya no hay viento de cola, sino de frente, y en el interno reaparecieron limitaciones para las políticas de sostenimiento de la demanda. Empezando por lo externo, ya no existe un dólar débil y altos precios de las commodities sino al revés, lo que a priori define el escenario de perdedores globales. Los más evidentes son los países exportadores netos de materias primas o de productos de base primaria, como la Argentina. Sobre esta realidad se monta la caída casi a la mitad de los precios del petróleo, lo que refuerza las tendencias. Luego, lo que ocurre en el plano comercial tiene su correlato financiero. En la región un dólar fuerte no se traduce sólo en menores ingresos por exportaciones, sino también en salida de capitales. Menos dólares en circulación refuerzan los problemas estructurales de restricción externa al interior de cada país, lo que retroalimenta las presiones inflacionarias y devaluatorias. Lejos de “mejorar la competitividad”, como sostienen los economistas tradicionales, lo que ocurre en realidad es que caen los salarios y el ingreso y las economías se frenan.

Luego vienen los correlatos. Además del mercado interno, las ventas de la industria local tienen a Brasil entre sus destinos principales. Las políticas ortodoxas que profundizó el gobierno del PT tras la reelección de Dilma Rousseff reforzaron la caída de su industria y de su economía, lo que inmediatamente impactó en la producción industrial de Argentina dada la alta vinculación entre los aparatos industriales de ambos países en la rama automotriz y en la demanda final de vehículos. A su vez, si se frena la economía brasileña también cae la demanda sobre muchos complejos exportadores alimenticios de Argentina, la mayoría de ellos regionales.

El ombliguismo de algunos economistas tiende a explicar el actual freno del crecimiento por problemas estrictamente locales cambiarios o fiscales, un disparate cuando se miran los números de la región en su conjunto, cuyas economías se expandieron a una tasa promedio del 4,6 por ciento anual entre 2004 y 2013, pero apenas el 1,6 por ciento en 2014.

Pero la nueva realidad sugiere matices. Así como en la etapa de auge se rechazó la idea de viento de cola como explicación fundamental del crecimiento, la honestidad intelectual reclama tratar de la misma manera al viento de frente. Si la buena praxis impulsó el crecimiento por encima del promedio regional, lo mismo podría ocurrir durante la actual baja del ciclo. Las condiciones internas podrían ser anticíclicas y contrarrestar parcialmente el freno del PIB que imponen las externas.


Llegado este punto el análisis deja de ser lineal. 

La administración incurrió en buena praxis cuando impulsó la demanda durante los primeros años, pero en mala cuando no abordó con mayor consistencia los problemas del desarrollo, es decir; las causas estructurales de la escasez de divisas que, en el presente, impide profundizar las políticas de demanda más allá de un cierto nivel. El Gobierno sabe que puede impulsar la demanda con moneda local todo lo que desee, pero que esta expansión encuentra su límite no en el déficit fiscal, sino en la disponibilidad de divisas para importar los bienes intermedios que el aparato productivo demanda para continuar su expansión.  

El camino seguido hasta ahora fue recurrir a las reservas y al endeudamiento, a futuro será necesario hacer lo que no se hizo plenamente en el pasado, avanzar con la agenda del desarrollo, es decir; atacar las causas estructurales de la restricción externa.  

En el centro de esta agenda, que deberá resolver el próximo gobierno, no están ni la inflación, ni el déficit fiscal, ni la urgencia por salir de la administración cambiaria, factores que no son más que efectos coyunturales del problema principal.


Más allá del futuro de la política interna, queda como factor de incertidumbre hasta cuándo se mantendrá el viento de frente. Para empezar por algún lado cabe preguntarse qué tan fuerte puede mantenerse el dólar, algo que depende linealmente de la evolución de la economía estadounidense, de su nivel de empleo, y su consecuente manejo del nivel de la tasa de interés. Los datos conocidos este viernes mostraron una recuperación del empleo durante el último abril, lo que permite suponer un aumento de tasas si la tendencia se mantiene. Se supone que con tasas más altas se prolongará el ciclo de bajos precios de las commodities, aunque no debe olvidarse que también existe la demanda de las restantes economías del planeta. Cualquiera sea el caso, para Argentina el viento de frente acompañará, como mínimo, lo que resta de la actual administración.

jueves, 30 de abril de 2015

Algunos olvidos (del PO)

Leemos en el sitio web del MST - Movimiento socialista de los Trabajadores una crítica sobre los modos que usa el Partido Obrero para vender su producto.
"Como si nada hubiera pasado en Salta, PO [ Partido Obrero ] motoriza una campaña pública, tratando de confundir a la población de CABA con el dato “somos tercera fuerza en Salta”. ¿Qué cosas pasa por alto PO en su campaña?
Lo primero que oculta, es que antes de festejar “ser tercera fuerza” en 2015 publicaba en su prensa del 14 de noviembre de 2013: “El Partido Obrero ganó las elecciones en Salta”. Es difícil entender por qué alguien festeja ganar una provincia y dos años después, dice festejar que retrocedió al 3º lugar. En otro artículo de su prensa, de noviembre de 2013, bajo el título “Elección histórica” el electo diputado nacional Pablo López, cuenta que: “El hecho más importante es la llegada del Partido Obrero, por primera vez, al Senado, con Gabriela Cerrano con el 27,14%”: Y luego agrega para que no haya dudas: “En la categoría de diputados, la lista encabezada por Claudio Del Plá aseguró cuatro diputados, con el 26,7%, superando al PJ”.
Lo otro que tampoco dice PO, es que anunció que ganaba la capital salteña. Altamira estuvo en Salta días previo a las elecciones y dijo frente a todos los medios: “En Salta se discute la posibilidad de un gobierno del PO”. Su dirigente provincial de Salta, Del Pla, el día de la votación dijo: “La gente espera que hoy sea una visagra histórica”.  Y en la prensa de PO del 9 de abril, tres días antes de las elecciones, PO dice que: “todos atacan al PO. Es un claro síntoma del temor que existe a la posibilidad de que podamos obtener un nuevo triunfo… Esta última semana redoblamos el esfuerzo frente al gran desafío de ganar la ciudad”.
Como puede verse, PO fue primera fuerza en Salta en 2013 y ahora predijo por todos los medios posibles que se preparaba a ganar la Capital. No lo logró y sufrió un duro retroceso. Que lo quiera ocultar detrás de la campaña “somos tercera fuerza” es algo ajeno a la realidad."
 (fragmento - por Sergio García )
http://izquierdasocialista.org.ar/index.php/elecciones-2013-fit/1916-po-y-el-fit-gran-eleccion-en-salta-2
http://www.po.org.ar/comunicados/politicas/muy-buena-eleccion-del-partido-obrero-en-salta

martes, 28 de abril de 2015

Nacional Vicente López en el recuerdo - Adiós a la querida Profe Blaustein…

Un acto de libertad

Por Carlos Semorile


(Una amiga del secundario me cuenta que los actuales moradores de nuestro Nacional de Vicente López se proponen relevar historias cotidianas del cole durante la época de la Dictadura. Parece, entonces, que el pasado siempre acecha, y que es tarea del presente conjurarlo, darle un orden, hacer un relato. Es lo que sigue a continuación: la narración de un dolor antiguo y un homenaje a quien no supimos, no pudimos, o no quisieron -otros no quisieron- prestarle una mínima esperanza en el porvenir.)
Creo que estábamos en tercer año, o sea 1978. A Blaustein, la profesora de literatura ya la conocíamos del curso anterior: buena mina, genuina vocación docente, enamorada de algunos autores que, misterios de la currícula castrense, nos dejaban leer. Hablo del “Relato de un náufrago”, de García Márquez, que es el folletín de un marino mercante que sobrevive diez días en el mar, sin comida ni bebida, luego de un naufragio de la armada colombiana. El tipo se salva y pasa a ser ídolo nacional: lo condecoran, lo besan las reinas de la belleza y, si mal no recuerdo, hasta le dan casa y dinero. Pero en las entregas de su historia, que Gabo va escribiendo y publicando, salta que el buque naufragó por el sobrepeso de las mercancías que llevaba de contrabando. Tremendo escándalo. Le sacan la casa, la pensión, las reinas ya ni lo miran, y vuelve a su mísera vida de antes, pero peor porque ahora está estigmatizado. Pregunto: ¿cómo nos dejaron leer esto los milicos? ¿Acaso creían que ellos eran tan distintos de los corruptos marinos colombianos? ¿O fue una sutileza de la Blaustein, que logró contrabandear a García Márquez para que al menos tuviésemos una idea de lo que nos estábamos perdiendo?
El año anterior, ahora que lo pienso, también nos puso cara a cara con la historia de la mano del “Martín Fierro”. Un embole, dirán algunos. Pero no. La Blaustein no paseó con maestría por el poema, y entonces ya no era una épica de tiempos idos y gauchos muertos, sino lo que ha sido y será toda la vida: un alegato de la puta madre que lo parió. Un maravilloso y trágico retrato de las injusticias y los heroísmos argentinos. Revisen nomás los autores que han escrito al respecto: Borges, Martínez Estrada, Jauretche, Hernández Arregui, Carlos Astrada, etcétera. La lista es larga y mi sapiencia es corta. Pero, además, la profe nos tiraba data extra sobre el senador José Hernández, sobre su rol como periodista, sobre sus compromisos. De ahí a descubrir que se opuso a la Guerra de la Triple Alianza había un solo paso. Ella, que por obvias razones no nos podía llevar hasta ese conocimiento, al menos nos señalaba el bondi que nos dejaba en la puerta.
Pero un día no se aguantó más. Llegó distinta, no diría que más enérgica que otras veces porque era una persona dinámica, pero tal vez sí más embalada. Pensándolo un poco, supongo que estaba cabreada, algo la había enojado mucho. La clase comenzó con esa tensión en el ambiente. Éramos tan infantiles que creíamos que el mundo se acababa cuando alguien nos decía “saquen una hoja”. Y sin embargo, ella agarró para otro lado y al rato fue volviendo a su verdadera naturaleza. Se dulcificó. Comenzó a hablarnos como nadie que yo recuerde nos habló en todos esos años. Abrió su corazón y nos dijo que no le gustaba la comunidad en la que todos vivíamos, que la oprimía. Que soñaba con una sociedad de iguales, sin hambre ni miseria, sin explotadores ni oprimidos, sin importarle que llevase el nombre de socialista, comunista, o cualquier otro. Mientras hablaba, sus propias palabras la iban emocionando. Es fácil ahora entender por qué: en el medio de la más feroz represión, se estaba permitiendo un acto de libertad.
Me parece como si la estuviera viendo, buscándonos la rebeldía en los ojos, tratando de encender los espíritus que se mantenían apagados como fuegos del cuaternario. Ella vibraba y nosotros, sus alumnos, callábamos. Con ese silencio cobarde le estábamos diciendo que su sueño nos es era ajeno, desconocido y peligroso. La vimos declinar. El clima se enfrío de nuevo, desapareció la dulzura, y en un último intento nos preguntó directamente si no nos gustaría vivir en una sociedad diferente. Le contestamos con el miedo. Pero no se dio por vencida: “¿En serio ninguno de ustedes sueña en vivir en un mundo más justo?” No se alzó ninguna mano. La profesora Blaustein contuvo sus lágrimas, nos dijo que la decepcionábamos, agarró su cartera, y se marchó mucho antes del timbre. Nos dejó solos con nuestro terror, y esta mala conciencia de no haberle agradecido nunca por haber pensado en nosotros y en lo que nos estábamos perdiendo.

Santa Fe, Argentina

viernes, 27 de febrero de 2015

LA AMIA , LA SIDE Y LA CRIMINALIDAD ESTATAL

Reproduzco aquí el posteo de Rosa Báez (La polilla Cubana), compañera bloguera cubana, en su perfil de Facebook que incluye las palabras expresadas por de Herman Schiller en una mesa redonda llevada a cabo en la Ciudad de Buenos Aires el 26/02/2015 sobre el tema "La AMIA, la SIDE y la criminalidad estatal."

En su muro Rosa escribe:
Herman Schiller: “ LA AMIA , LA SIDE Y LA CRIMINALIDAD ESTATAL ”
¿Qué hay, finalmente, tras el controvertido caso AMIA? ¿Qué, tras la muerte de Nisman? No tengo sobre ello una idea cierta porque sobre pasa, con mucho, mi conocimiento de los hechos ocurridos en la sociedad argentina... Sí creo -de ello estoy cierta- que es el momento de limpiar oscuridades, de sanear lo que deba ser saneado y de que con justicia, se cierre este oscuro capítulo... sin guerras intestinas, con -únicamente- justicia. Es por ello que comparto estas palabras de Herman, porque es un llamado, a mi modesto entender, a hacerlo.

INTERVENCIÓN DE HERMAN SCHILLER EN LA MESA REDONDA LLEVADA A CABO EN LA LEGISLATURA DE LA CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES BAJO EL TÍTULO “ LA AMIA , LA SIDE Y LA CRIMINALIDAD ESTATAL ” (26-II-15)

Pasaron casi 21 años de la masacre de la AMIA , que se llevó a 85 de nuestros compañeros, que en su mayoría eran trabajadores, jubilados, estudiantes, profesionales, comerciantes, amas de casa, transeúntes.
Toneladas de palabras se han vertido desde entonces, pero sigue la confusión en torno a lo que podría ser uno de los interrogantes centrales de esta causa: ¿Cuál fue la “ideología” de esta masacre? “Ideología”, por supuesto, entre comillas.
Con lenguaje escatológico y coloquial podríamos formular la pregunta de otra manera: ¿Qué mierda tenían en la cabeza los que lo hicieron y qué los motivó?
O dicho de otro modo para plantear esta incógnita que aún sigue vigente:
La masacre de la AMIA , ¿tuvo que ver con el malhadado conflicto de Medio Oriente o fue continuidad del terrorismo de Estado que asoló a la Argentina y, entre los 30.000 detenidos-desaparecidos, se llevó también a 2000 judíos?
O dicho más sencillamente todavía: ¿Fueron los de allá? ¿Fueron los de acá? ¿O fue una combinación de los dos?
Aquello que suelo denominar como “judaísmo oficial”, es decir la DAIA , las autoridades de la AMIA y los distintos gobiernos de turno del Estado de Israel, se apresuraron a culpar a los esotéricos fundamentalistas de las lejanías.
Había entonces un periodista llamado Mario Wainstein, que había colaborado en el semanario “Nueva Presencia” y que años antes había escandalizado a la derecha judía realizándole un reportaje al embajador de la Organización de Liberación Palestina, OLP, en Brasil. Además, como ciudadano israelí, cuando le tocó el servicio militar, fue preso por negarse a servir en los territorios ocupados. Y bien, este periodista, Mario Wainstein, se encontraba en Tel Aviv aquel 18 de julio de 1994 y, pocas horas después, lo entrevistó desde aquí Nelson Castro que le preguntó al aire por qué tan rápidamente el gobierno israelí apuntaba al mundo árabe, sin ninguna prueba, sin ninguna investigación. Y Wainstein le contestó: “Esta es la respuesta fácil de los políticos de acá”.
Pasaron más de veinte años y casi no hay evidencias de que el llamado fundamentalismo islámico haya estado involucrado en esta masacre y, en cambio, hay centenares de pruebas que apuntan al aparato represivo y al terrorismo de Estado argentinos, tanto por participación como por encubrimiento, desde la policía hasta los servicios de inteligencia.
Desde hace muchos años venimos denunciando que la ex SIDE, ex Servicio de Inteligencia y, desde hace pocas horas, el nuevo engendro que es más de lo mismo; la ex SIDE, decía, que fue creada por Perón a fines de los años cuarenta con el nombre de “Control de Estado” para neutralizar a la izquierda que seguía actuando en el movimiento obrero, especialmente en las filas de los trabajadores ferroviarios; la ex SIDE, decía, no es solo el instrumento del buchonerío, el espionaje y la delación, sino un resorte clave de la criminalidad estatal. Y sus manos están manchadas con la sangre de miles de compañeros asesinados bajo su responsabilidad,
Podríamos hablar horas enteras enumerando los crímenes de la SIDE.
SIDE que no ha sido ajena a los hechos represivos, aberrantes y de terrorismo de Estado ocurridos en los últimos sesenta años, como, por ejemplo, la masacre de la AMIA.
El 30 de agosto de 1994, apenas 42 días después de la matanza de la calle Pasteur, publiqué en “Página 12” una nota titulada “ La SIDE y la AMIA ”. Allí, luego de recordar sus nefastos antecedentes (por ejemplo, que en sus covachas fueron fundadas muchas de las bandas paraestatales como la Guardia Restauradora Nacionalista, GRN, y la Concentración Nacionalista Universitaeria, CNU, que asolaron el campo popular en las últimas décadas), denuncié también que, desde la masacre de la AMIA , la SIDE estaba haciendo lo imposible por convertir a las víctimas en victimarios.
Entre sus denominados “operativos de inteligencia” figuró la aparición de un “informe” (por supuesto que “secreto”) escrito por un asesor de Aldo Rico llamado Norberto Ceresole. Ese “informe”, concebido con un lenguaje marcadamente fascista, apareció en una revista que financiaba la SIDE y se llamaba “Punto crítico”. Estaba dirigida por Miguel Angel Pérez, conocido carapintada de Seineldín, que estuvo con él en Panamá y en ese momento trabajaba para el “servicio” de referencia.
Algunas semanas después, a fines de noviembre del `94, los periodistas Sergio Moreno y Laura Términe, en un breve interregno progresista que tuvo el diario “ La Prensa ”, publicaron una nota excepcional titulada “El zorro en el gallinero”. Allí ambos jóvenes periodistas se preguntaban cómo era posible que una repartición nazi por excelencia estuviera investigando un atentado antisemita,
Esos dos valientes colegas, obviamente, fueron amenazados de muerte y el propio jefe de la SIDE de entonces, el ultramenemista Hugo Anzorreguy, nerviosamente se vio obligado a salir a defender a la inmaculada institución.
En tanto, otro buchón del organismo, el coronel de infantería Jorge Solís (de inequívoca ideología nazi, que en 1990 había sido acusado de intentos extorsivos a empresarios y el día de la masacre trabajaba en la SIDE ) querelló a los compañeros por aquella incisiva nota.
Nota que incluía también otros nombres, como Enrique Giorello, ex jefe del Departamento de Medios de Comunicación durante la dictadura militar, que se convirtió durante la “democracia” en director de Reunión Interior de la SIDE. Y Enrique Gobeé, subsecretario de Agricultura y Ganadería de Martínez de Hoz, que en los días de la masacre de la AMIA se había transformado en director de la Sala de Situación de la SIDE.
Con sintético sarcasmo, el recordado poeta Juan Gelman llegaría a definirlo así: “Si la SIDE investigara realmente a fondo la masacre de la AMIA se encontraría consigo misma”.
Un abogado, que era secretario del juez Galeano antes de abandonarlo para denunciar los enjuagues de la investigación, llegó a decir en una de las concentraciones de Memoria Activa que la SIDE , en vez de aparecer como investigadora o testigo, debería ser puesta sobre el banquillo de los acusados en calidad de imputada.
La SIDE , además de cobijar delincuentes y asesinos de la peor especie como lo acaba de denunciar el ex diputado nacional Miguel Bonasso, maneja cifras siderales prácticamente sin control alguno.
En la época de Menem se supo que su presupuesto era de por lo menos un millón de dolares diarios. Hoy los secretos y recontrasecretos hacen difícil conocer con exactitud cuál es su presupuesto verdadero, pero, sin duda, sigue siendo sideral.
El ex ministro de Néstor Kirchner, Béliz, hace diez años, largó un solo nombre. El de Antonio Stiusso, pero este es apenas una gota en el océano. De todos modos, Stiusso no era un pez chico sino un referente insoslayable de esta madeja criminal.
Stiusso estuvo ahí desde la época de Lanusse, en 1972, cuando la SIDE era un eje central para desarticular el avance de la izquierda dentro de las masas peronistas, y fue un hombre de decisiones en los días de la dictadura militar. Y perduró hasta nuestros días, inclusive con el apoyo incondicional del kirchnerismo. Hasta que entraron en colisión.
El formó parte del famoso Grupo Alem, junto con Guglielminetti, de clara orientación fascista y represiva, que apareció en la revista “Gente” ostentando cruces svásticas y otros elementos de la parafernalia del Tercer Reich. Y, además, fue compinche de Aníbal Gordon, uno de los tantos asesinos que operaban para la SIDE y otros “servicios”.
Todos los gobiernos, inclusive el kirchnerista, negaron que la SIDE reparta sobres a periodistas o que haga inteligencia interna.
En todos los casos mintieron, porque la especialidad de la SIDE es el control del periodismo mediante sobornos y surtir de datos al denominado periodismo de investigación, además de la inteligencia interna, el espionaje y la infiltración, que es la quintaesencia que ha justificado hasta ahora su existir.
En el último año del siglo veinte, cuando en las puertas de la Escuela de Inteligencia, dependiente de la SIDE , en la calle Libertad entre Arenales y Juncal, fue asesinada una señora que alimentaba unos gatos, organizamos allí un acto público de repudio a este organismo terrorista e inútil. Hablaron, entre otros, David Viñas, Ricardo Monner Sans y Eduardo Barcesat, siendo quizás la única vez que a alguien se le ocurrió salirle al cruce a esta institución repulsiva casi olvidada por el campo popular.
Su destino histórico, como los demás servicios de inteligencia, la policía y todas las otras fuerzas represivas, es ser disueltos para que no queden ni rastros.
Dicho sintéticamente: ni la SIDE de antes, ni los nuevos engendros, con o sin Milani.
Pero el debate social será en definitiva el que deba decidir qué hacer con estos organismos que han teñido de sangre y luto al pueblo argentino y sobreviven en democracia.
Condenamos la judeofobia, que desde el poder y desde distintos sectores de la sociedad se ha expandido como reguero dee pólvora, y también condenamos la islamofobia y la utilización de chivos expiatorios árabes que, en el peor estilo racista, aparecen desde las fuerzas hegemónicas y desde los medios.
A propósito de esto, quiero decir que permanentemente soy un crítico del diario “ La Nación ”. Pero añado que también en un diario oligárquico como este hay contradicciones y a veces se le escapan verdades no previstas por ellos.
Como sucedió, por ejemplo, el 10 de diciembre del 2006. En esos días habían estallado con enorme fuerza las denuncias contra Irán basadas en datos endebles suministrados por la CIA y la Mossad , que no fueron hechos públicos oficialmente.
Bueno, ese día, en “ La Nación ”, Jorge Urien Berri publicó una nota que no tenía desperdicios. Se tituló “Una cuestión de fe, no de pruebas”. En esa nota Berri no solo subrayaba que no había pruebas serias contra Teherán, sino que se preguntaba también por qué, por ejemplo, no se hablaba más de los policías que debían custodiar la AMIA y en el momento de la voladura estaban ausentes.
Y Berri finalizaba con estas palabras categóricas: “Un crimen de lesa humanidad no justifica el todo vale, ni justifica reemplazar la verdad real con la verdad revelada”.
Por supuesto que a Berri se le vino el mundo encima en medio de presiones y escándalos, tal como me lo contó el mismo en un reportaje que le hice algunos años después.
El judaísmo oficial ha sido cómplice por acción y omisión de todas estas distorsiones. En una nota publicada hace ya algún tiempo dije que eran cornudos conscientes de los verdaderos asesinos. Y, más recientemente, el 27 de enero último, nada menos que en el diario “Haaretz” de Tel Aviv (un diario que la ultraderecha sionista suele calificar de izquierdista, aunque en realidad se trata de una publicación progre y pluralista) apareció un comentario que le puso los pelos de punta a los dirigentes de la DAIA y de la AMIA.
Esa nota, firmada por Meir Margalit, que es un luchador por la paz y contra las violaciones de los derechos humanos de los palestinos, acusó a los dirigentes de la comunidad judía argentina de estar sirviendo los intereses de la peor derecha.
Y, con respecto al acuerdo con Irán, señaló: “El memorandum firmado con Teherán es, sin duda, controversial y problemático, pero no a la altura de los negocios de armas de Israel con la junta militar de Argentina durante la dictadura iniciada en 1976” .
Esto, reitero, lo dijo un columnista de un diario israelí, quien, por si fuera poco, agregó:
“Nisman estaba infectado por la obsesión contra Irán que infectó a la comunidad entera. Se lo proveyó de materiales que Israel le dio y fue usado por el ala derecha para promover un hecho político que probablemente él nunca quiso”.
Nisman, agrego yo, era un vocero del judaísmo oficial y no sé si se suicidó o lo suicidaron. Pero, cualquiera que hayan sido los hechos reales, lo cierto es que fue víctima de las durísimas confrontaciones entre las mafias represivas. Confrontaciones que se cobraron otras vidas, como la del apodado Lauchón Viale hace algún tiempo.
Y volviendo a Stiusso, este personaje fue entrevistado hace poco por la revista “Noticias”. Y en un párrafo realmente sabrosísimo, se le preguntó quién había volado la AMIA. Y Stiusso no respondió con la sanata de siempre de que “estamos investigando hasta las últimas consecuencias”, sino que dijo nada más y nada menos que la voladura de la AMIA “era un secreto de Estado”.
Para mí ha sido una de las más claras confesiones de alguien ligado al poder y, tengo entendido, que APEMIA comentó el hecho a través de un comunicado.
Aunque en realidad se registraron otras confesiones formuladas desde arriba. El propio ministro del Interior del presidente De la Rúa , Federico Storani, el mismo personaje que tiene las manos manchadas de sangre por su responsabilidad en el asesinato en 1999 de dos compañeros a la entrada del puente Corrientes-Resistencia, llegó a declarar a manera de confesión:
“No es fácil avanzar en la investigación del caso AMIA, porque hay un bloqueo de las fuerzas de seguridad”.
“Esto significa en concreto --agregó Storani-- que en las fuerzas de seguridad existe una negativa a investigar a sus propios hombres vinculados con el ataque”.
Estas palabras de Storani, esta verdadera confesión, fueron dichas al presidente de la aMIA y reveladas por “Página 12” el 12 de julio del año 2000.
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Pero no he venido esta noche a hablar únicamente de la viga en el ojo ajeno.
También el denominado campo popular integra esta sociedad y no está exento de cargar sobre sus espaldas algunas de sus taras.
Por eso no fueron pocos los partidos de izquierda que, al principio, tiraron la pelota afuera, dijeron muchas sandeces, no ocultaron sus prejuicios y se mostraron indiferentes ante la masacre, como si los muertos hubieran sido todos vendedores de bombachas de la calle Azcuénaga y no compañeros.
Y APEMIA llegó a denunciar a algún sector pequeño de la izquierda que inclusive podría decirse que apoyó el atentado con el argumento de que era parte de la lucha del pueblo palestino contra el sionismo invasor.
En una sociedad profundamente colonizada por instituciones reaccionarias, la judeofobia o el prejuicio encubierto subyacen muy arraigados incluso en ciertos estratos de la izquierda revolucionaria a la que pertenezco.
Siempre suelo citar una frase muy feliz de August Bebel, el pensador marxista que actuó en Alemania hacia fines del siglo XIX y principios del XX al lado de esa gran revolucionaria que fue Rosa Luxemburgo. La frase de Bebel era: “El antisemitismo es el socialismo de los imbéciles”. O sea, el antisemitismo es la falsificación de la lucha de clases.
También en la Argentina hay demasiados imbéciles que confunden los términos reales de la antinomia entre explotadores y explotados.
No fueron pocos los que hace algún tiempo nos hicieron recordar que el señor Jacobo Brukman es judío. Pero muy pocos se fijaron que decenas de judíos, entre ellas Laura Ginsberg y el que habla, fueron corridas por los gases y la represión durante la gigantesca movilización de solidaridad con los trabajadores de Brukman.
(Entre paréntesis, toda nuestra adhesión a la lucha actual de los trabajadores de Brukman para impedir el desalojo y la nueva ofensiva patronal).
Muchos deberían repasar sus conocimientos sobre la lucha de clases. En tonces se darían cuenta que también en el campo judío hay lucha de clases. Y que también en el campo judío hay explotadores y explotados. Y hay asesinos de palestinos y defensores de palestinos.
En muchos sectores del campo popular el judío es aceptado siempre y cuando logre demostrar que es muy poco judío. Ciertos judíos de izquierda suelen aceptar esta tácita exigencia. Yo soy distinto y trato de nadar contra la corriente. Yo estoy muy orgulloso de mis raíces que tanto aportaron a las luchas revolucionarias en el mundo, desde la Revolución de Octubre, desde el Ejército Rojo creado por León Trotski, desde las Brigadas Internacionales que en España contaron con una masiva participación judía para pelear contra el fascismo, hasta la lucha armada en América latina. Y sin olvidarme de Simón Radowitzky, que hizo justicia, justicia popular, ejecutando a un feroz represor como el coronel Ramón L. Falcón, cuyo nombre, para vergüenza de los porteños, todavía lleva una calle del barrio de Flores.
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Y concluyo con una breve reflexión sobre APEMIA.
Mis palabras, las que vengo pronunciando desde el `94 o las que esbocé hoy, puede que sean valiosas y certeras o no, pero, en definitiva, son palabras que hasta ahora se las ha llevado el viento.
APEMIA tiene el mérito de que su firmeza y terquedad no han caído en saco roto. Por eso subrayaría que su logro fundamental es haber sacado la causa AMIA del oscuro túnel del Medio Oriente para instalarla en la agenda del campo popular argentino.
Ahora, en nuestro país, hay infinidad de problemas que nos preocupan y son parte cotidiana de nuestra lucha, como el avance de la miseria y la desigualdad, la desocupación, la indigencia, el gatillo fácil de la policía, la contaminación ambiental, el saqueo de nuestras riquezas naturales que efectúan las multinacionales como Chevron y Monsanto, la injusticia con los pueblos originarios despojados de sus tierras y de su identidad cultural, la corrupción, la entrega del país. Y, en este contexto, APEMIA ha logrado incluir también la causa de la AMIA , que ahora se comprende un poco mejor que no es un tema de la burguesía judía, sino un tema que atañe al conjunto de los trabajadores.
Cierto es que no soy de APEMIA, tengo diferencias y algunas heridas sin cicatrizar que vienen de la época de Memoria Activa. Pero eso, en este momento, es absolutamente secundario.
Continúo denunciando la responsabilidad del aparato estatal en la masacre de la AMIA y por ello saludo la lucha de APEMIA (Agrupación por el Esclarecimiento de la Masacre Impune de la AMIA ). Y, con mucha cautela, porque con razón o sin razón sigo siendo un descreído, me sumo a los reclamos de una comisión independiente de investigación y que se abran los archivos.
Muchos oportunistas que antes eran indiferentes al tema, hoy piden lo mismo. Esa es la señal que avanzamos.
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