Algo pasa en el Vaticano.
Con esta frase comenzaba
el artículo de Elisabetta Piqué en La Nación en marzo de 2009. Y agregaba
“Hace unos días sorprendió que el Papa les escribiera una carta sin precedente por su dramatismo y humildad a todos los obispos para manifestar su dolor por el escándalo que provocó en la Iglesia el levantamiento de la excomunión al obispo lefebvrista Richard Williamson.”
Se refería al desagrado papal ante sorpresivo perdón que el cardenal Giovanni Battista Re (titular de la Congregación para los Obispos y presidente para la Pontificia Comisión para América Latina), otorgara al obispo nazi de origen inglés, negador del holocausto judío y que supo transitar nuestras pampas en busca de refugio ya que era buscado por la ley en Alemania.