jueves, 5 de noviembre de 2009

El robo del símbolo

Los representantes de la SICAR, secta mesiánica mundial auto denominanda Santa Iglesia Católica Apostólica Romana ponen el grito en el cielo y se rasgan las vestiduras porque en Italia se prohibe exhibir obligatoriamente su símbolo más preciado es decir la imagen de un hombre eternamente torturado hasta morir, en cada aula de cada escuela pública de ese país.

Previsiblemente Il Cavaliere" Berlusconi, símbolo de lascivia, corrupción y ambición de poder basados en la acumulación material, se presenta como defensor de la presencia obligatoria del "símbolo de la fe" en las escuelas. Hipocresía aliada a la hipocresía.

Vamos por partes, en primer lugar no me parecería nada mal que los escolares, jóvenes, adolescentes y todos nostros en general (la humanidad) tengamos siempre presente la persistente y bestial costumbre y tendencia de nuestro género de torturar hasta la muerte no solo a nuestros congéneres sino a toda la biodiversidad que nos rode tal lo que podría representar ese hombre con sus corona de espinas clavado en una cruz.

Tampoco vería mal que tengamos como imagen ejemplificadora para nosotros y nuestras crías la de un hombre esencialmente bueno que sacrifica su vida para salvar a los demás, también lo que podría representar a ese hombre con sus corona de espinas clavado en una cruz

Hasta aquí lo básico. Ahora el subtexto.

Lo que no se soporta es el patoterismo, la imposición, la obligatoria presidencia de éste símbolo en los ámbitos públicos que definitivamente habían sido conquistados para la secta por la fuerza a sangre y fuego.

No se soporta es que una organización humana que mientras tuvo la suma del poder terrenal público y privado en los territorios dominados, fue brutal, represora, machista, negadora, castradora, corrupta, plena de intrigas palaciegas, promotora de persecuciones, torturas y asesinatos esté hoy pregonando falsedades como que "El crucifijo siempre fue un signo de ofrenda de amor de Dios y de unión y acogida para toda la humanidad" - tal lo expresado por el vocero del actual jefe de la secta, el conocido sacerdote Lombardi manteniendo invariable la hipocresía discursiva de estos señores.

Da asco.

Es indignante además que la mencionada organización que una vez derrotada por sus enemigos militares, económicos y políticos y habiendo perdido entonces las atribuciones y prebendas que le permitían el usufructo de la suma del poder terrenal se hiciera entonces funcional a cuanto déspota y sistema por éstos inventado que le fuera favorable a sus propios intereses y avidez de poder. Ni por error se aliaron con poderes que defendieran objetivamente a los humildes y desposeídos tal como enunciaban en sus discursos. Siempre tras la defensa del pooder político que los protegiera y les permitiera su subsistencia y proliferación dispuestos a pagar cualquier precio ético y moral por ello.

La hipocresía como constante discursiva exhibida por la gran mayoría de los jerarcas de ésta organización a lo largo de los tiempos ha ido destruyendo entónces el sentido de aquel símbolo que originalmente pudo representar la imagen de la coexistencia del lado oscuro del hombre con su lado iluminado para que todos podemos ver nuestras dos caras.

Se ha producido un desplazamiento del signo diría Saussure y hoy ya no es el mismo el significado que está vinculado con este significante, la acción misma de los miembros de la secta lo ha convertido en una simple "marca" en un logotipo con un valor moral menor que el de Microsoft o CocaCola.

Es éste el mejor de los ejemplos de robo del sentido del discurso y de las palabras que se produce a partir de la ideología dominante.

En la lengua, en el discurso, es donde más rápidamente se detectan los cambios superestructurales consecuentes con las modificaciones de las relaciones de poder en la base.

Hasta la próxima.

2 comentarios:

Latina dijo...

Nada que agregar a esta excelente reflexión.

Un gran abrazo

Latina

MC dijo...

Gracias Latina por tus visitas y por tu comentario.

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