miércoles, 16 de septiembre de 2009

La democracia, esa anciana indigna.

Clarín y sus hermanitos golpistas mediáticos han llenado sus páginas mugrientas de términos tales como inválida, inconstitucional, inhabilitada, ilegítima, nulidad, etc.
Los señores de las letras y las noticias pelean con uñas y dientes en defensa de sus dineros y negocios espúreos. Media hora, unos pocos minutos, tal vez allgunos segundos de mas o de menos en el reloj oficial basten para inutilizar cualquier línea de pensaminento que algún pobre individuo que retorna cansado del laburo intente esbozar en forma independiente y entonces ferozmente instalan en su lugar la idea preclara, "la censura pública mas rotunda" sobre lo que hoy se vota en nuestro tan vapuleado congreso nacional.

Nada menos que una ley que reemplace la basura heredada de aquellos traidores a la patria que usurparon el poder hace mas de 30 años bajo cuyo amparo medraron estos señores dueños de los Medios de Empresa desde entonces.

Triste espectáculo los de estos "señores" alentando a "sus" representantes en el congreso a hacer todo lo que sea necesario para inviablilizar cualquier proyecto que desarme el actual status quo donde ellos son (y quieren seguir siendo) los patroncitos de la vereda, los que se llevan "toda la torta" y especialmente los que monopolizan la herramienta fundamental para seguir dirigiendo la "agenda" pública inpunemente.

Es triste también observar los "pingües negocios políticos" que se efectúan bajo cuerda entre los muy diversos actores de este drama, dícense muchos de ellos nuestros representantes.

En fin, ocupados como siempre en nuestros abrumadores quehaceres cotidianos terminamos siendo simples testigos de la mas clara señal del deterioro acelerado de lo que se dio en llamar la "Democracia Burguesa". Aquel sistema político nacido bajo las faldas de una señera y combativa revolucionaria dama francesa que hoy anciana, decrépita, vieja, arrugada e indigna, mira sin entender muy bien que esta ocurriendo. Todos saben que ya no sirve para nada pero nadie se da por enterado mientras esperan que muera de muerte natural.

Hoy somos testigos del banquete antropófagico y hemos de prepararnos para sufrir las consecuencias ya que somos sus víctimas por definición.

Nunca olvidaré a todos aquellos que el 23 de marzo de 1976 pedían a gritos que salieran los militares de los cuarteles a poner orden y luego lloraron las consecuencias.

Hoy estamos frente a una situación muy parecida. Parece distinto pero no lo es tanto, muertos y desaparecidos hay y no son pocos.

Por éstos días, hoy, esta misma noche miles de similares idiotas útiles que aquellos, con sus cabezas rellenas del mensaje mediático impuesto por la omnipresente "prensa libre" andan por las calles enfervorizados contra las "pretensiones hegemónicas de los K" y reclaman a gritos que "alguien" ponga fin a este "desorden", a estos "excesos dictatoriales del matrimonio presidencial".

Si nada tuerce el aparente devenir de los acontecimientos en el corto plazo, pues, es probable que no transcurran otros treinta años, antes, mucho antes estaremos llorando por nuestros nuevos desaparecidos.

Hasta la próxima.




foto tomada de http://www.gazetajudicial.com.ar

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