martes, 15 de junio de 2010

¿Así que el ministro dice que los piquetes no sirven?


Hojeando Página de hoy, en el fondo de un artículo leo:
“¿Así que el ministro dice que los piquetes no sirven? ¿Y por qué vino al colegio hoy?”, se preguntaba ayer un estudiante de tercer año, en la puerta del colegio.
El tema despierta mi curiosidad epistemológica y decido problematizar mi realidad tal como lo aconseja el "último gran pedagogo", de modo que corro a buscar la definición de "piquete"
en la enciclopedia trosco marxista (Wikipedia), y allí me encuentro con esto:
"La finalidad de un piquete es la de generar cambios ante una situación de desacuerdo, ya sea de orden político, económico, ambiental, social, etc. En algunas ocasiones, la realización de un piquete abandona su categoría de convocatoria pacífica, y se convierte en una manifestación con actos de violencia o vandalismo."

Todos sabemos de la poca confiabilidad que tiene la enciclopedia dinámica online del "digo lo que se me antoja", de modo que seguramente no es ésta la mejor definición de la palabra piquete. De hecho disiento en casi toda la definición que allí encuentro pero salvo para mí el párrafo extractado ya que me parece que encuadra muy bien los hechos que quiero comentar.

Por estos días un suceso aparentemente de menor importancia en medio del habitual bolonki generalizado, ha transitado efìmeramente por las primeras planas de los medios de comunicación de nuestro país. Esto es el piquete de los alumnos del Liceo N° 10 Ricardo Rojas, de la ciudad de Buenos Aires y el publicitado incidente de violencia acaecido entre los alumnos que cortaban el tránsito y un señor grandote y con pocas luces que por allí pasaba de la mano de su pequeño hijo que lo llevaba a la escuela de catch o algo asì. Bueno no me quedò claro quièn llevaba a quièn.

Las escenas mas o menos recortadas de la tele, las entrevistas, los comentarios y demás "noticias" difundidas desde diversas fuentes, tanto de los medios formales como aquellos informales, resultaron en un insistente bombardeo mediático.

El problema es grave nos dicen, el  problema de los piquetes es grave insisten y en éste caso particular, les asusta y preocupa la impronta que puede dejar este "triste y repudiable hecho violento y vandálico" en las "tiernas mentes" de los estudiantes que por este medio están "aprendiendo" cosas muy feas como ser en este caso - poner en juego el cuerpo en la lucha por reivindicaciones sociales que creen les son propias - que es lo que en verdad están aprendiendo estos chicos y muchos otros de los que los miran por TV.

Vemos.
En la génesis de ese bombardeo, vemos nada más que una muestra de la habitual estrategia mediática basada en la síntesis de la ideología morbosa violencia=mide y que está a su vez probablemente fundada en las novedosas teorías de una suerte de neomarxismo capitalista revolucionario postmoderno o algo parecido, que lleva a estos medios a promover la profundización de las contradicciones internas del sistema. Permisa que se sotiene en el principio de cuanto peor mejor y que según ciertos teóricos, es la que les permite la maximización de la utilidades de las empresas que las aplican.
En pocas palabras: venden mierda trastocada en mercancía-noticia para incrementar sus ganancias.

Pero por sobre la aplicación automática de la premisa, rápidamente los activistas mediáticos perciben la oportunidad de reclamar el disciplinamiento social exigiendo la aplicación de mecanismos represivos e imponiendo publicamente categorías morales con nivel de verdades naturales y permanentes, absolutamente necesarias para la reproducción del modelo. ¿Cual modelo? Ese de la maximización de las utilidades que estaría supuestamente basado en las "libertades individuales", libertades, que por supuesto, en este caso, se pide reprimir drásticamente en nombre de la moral y las buenas costumbres.

Quede claro que desde aquí no se está tratando de quitar responsabilidades a los chicos, por el contrario, creemos firmemente que ellos son responsables necesarios de lo ocurrido y bienvenido sea eso.
Es que pensamos que esa responsabilidad que le asignamos es imprescindible para analizar este episodio, ya que solo así se puede dar cuenta de que esos chicos no son una suerte de zombies descerebrados e idiotas conectados a sus celulares y a las playstation, imagen que  desean difundir y promover los que buscan reproducir esa clase de personas idelamente descerebradas y acríticas, simplemente consumidoras

Por supuesto pensamos también que ellos no son los únicos responsables, hay varios más y del análisis de esas otras responsabilidades se podrán sacar valiosas conclusiones pero no es ese el objetivo de este post. Nos inclimanos a seguir con la mirada puesta en los chicos por ahora.

Vemos que "desde arriba" se pide el inmediato "castigo ejemplar" de los alumnos y se critica de manera autoritaria y cuasi mafiosa a los directivos de la escuela, dejando fuera de la discusión y el análisis las responsabilidadades de los demás actores como la misma escuela como instituciòn, la de los docentes, la del Gobierno de la Ciudad y muy especialmente las del ministro de Educación, nuestro inefable Estaban Bullrich que viene a ser un parentini disfrazado de joven; un hombre que desnuda su ideología en un homenaje a Ana Frank cuando expresa pùblicamente que “hay que olvidar el mal que nos hicieron para poder crecer”

Pues así funciona el proceso de construcción de verdad, en cada circunstancia el que mas puede impone su discurso de verdad sobre el que menos. Ocurre en todos los niveles, desde el global planetario o regional hasta en la relación entre dos vecinos a la vuelta de casa o en la tirena relaciòn madre - hijo.

La cuestión es que hasta aquí no ha habido mucha reflexión sobre el verdadero problema que afecta a los actores directos del hecho social en cuestión que a mi me interesan y que son en primer lugar los alumnos.

El punto es: ¿Cual es la reflexión, cual es la enseñanza que los alumnos, que ni dormidos ni idiotas ni zombies, sino que pletòricos de intelijencia en ebulliciòn y desarrollo, sacarán de todo esto?

Pues bien, la respuesta seguramente estarà en las mentes de los alumnos, en lo que la mayoría de ellos está pensando hoy en sus bancos acerca de todo ese episodio y en los actos que ellos mismos decidan desarrollar en sus vidas futuras como consecuencia de esta experiencia.

Prácticamente ningún medio se ocupó de relevar esto salvo una escueta, solitaria y cuasi anecdótica mención del comentario que Página 12 pone en boca de un alumno de la escuela y que sirve de título de este post.

Ante la lapidaria realidad de los obreros arreglando la escuela de apuro y la visita del ministro "derechoso" diciendo tambièn de apuro que “el país no se arregla con piquetes”,
¿yo me pregunto?
¿. . . quién enseña que cosas a quiénes . . .?
Hasta la próxima.

Disgresion: En ambientes de management existe una máxima que es aplicada por algunos exitosos hombres de gestión y negocios y que afirma que a veces "es mejor pedir perdón que pedir permiso"
(Claro que la conveniencia o no dependerà siempre de la correlación de fuerzas.)

imagen: propia. arte callejero.

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